domingo, 6 de septiembre de 2015

Mis Raíces Casconas - 10 - EL MOTE

EL MOTE

En Torresandino, al igual que en cualquier pueblo de Castilla, la gente es conocida por el apodo, sobrenombre o mote como ellos dicen, más que por el apellido o el nombre, y con frecuencia lo sustituye a éste y tienen su origen en distintos motivos; a veces es derivado del nombre o apellido, o por una forma peculiar de ser de la persona, otras el oficio al que se dedicaba u otros hechos; los había para todos los gustos, y la mayoría se habrán traspasado de padres a hijos:

Los Barajas, El Birulí, El Burrero, Los Cabriadas, Los Campanas, Los Canijes, El Caparrota, El Carajo, El Carretero, El Cascabancos, El Catalán, Los Catapiros, Las Cololas, La Comis, El Cortador, La Cucaracha, El Chato, El Chicharra, El Choricero, El Chuqueno, El Esquilador, Los Gabrieles, La Gaceta, El Gallego, Los Garbolos, El Gordillo, El Guarnis, El Guiguí, El Higo, El Jaila, Los Kuskos, El Lirón, El Litro, Los Mantecas, Los Mantecones, El Maripunguí, El Mentirafresca, El Millonario, El Moca, Los Molineros, Los Monagos, El Moreno, La Morucha, El Narices, El Negrín, El Negro, El Neguillas, El Palomo, El Pasiego, El Pelos blancos, El Penero, El Peseta, El Piquino, Los Pirolos, Los Pistolos, El Pitivo, El Pitos, Los Polillas. La Preciosa, Los Quisofros, La Rana, El Raposo, Los Recatos, El Rechina, El Rentero, El Rojo, La Roja, Las Rubacas, La Tapìa, El Tranquilo, El Tola, El Tonta, El Tulero, Los Zapatranes, El Zurdo etc...

Y generalmente se acepta como algo normal. Tan normal, que incluso tienen un apodo en lugar de gentilicio, los de ese pueblo son desde siempre CASCONES. Nosotros tenemos el apodo “LOS CHAPETAS”, que nos viene por la rama del árbol genealógico que nos toca a través del abuelo, Enedino, y este de su padre, y desconocemos cual fue su origen.

Mi padre y la tía Victorina, quizás por su carácter más serio, en pocas ocasiones eran llamados por el apodo Cándido el Chapetas o Victorina la Chapetas, aunque a veces sí que lo mencionaban. Sus hermanas Afrodisia y Jesusa, sin embargo, eran de carácter más guasón y campechano; dicharacheras, alegres, y bromistas, lo escuchaban habitualmente: “pero qué Chapetas estás hecha”. También los tíos Ángel y Esteban tenían una chispa importante de buen humor, y esa forma guasona de reírse de sus propias ironías, propia de los Chapetas.

Yo Paco, como heredero del alias Chapetas, me siento orgulloso, porque ellos, hicieron que fuese sinónimo de buena gente y buen humor.