lunes, 5 de junio de 2017

Mis Raices Casconas - 30 - LAS PERAS DEL PARRAL


                          LAS PERAS DEL PARRAL






     No se me olvida el día, o mejor dicho uno de los días que le quitamos las peras que tenía en El Parral al tió Pelos Blancos. Eran de invierno y las cogíamos desde septiembre, por creer que ya estaban para recoger porque el tamaño ya era  grande, y resultaban estar más duras que un canto,  no había dentadura que le metiera el diente. Pero eran los únicos frutales accesibles y las viñas quedaban muy lejos. Aunque eso era lo de menos, ya que en el fondo lo que perseguíamos era hacerle rabiar, porque era bastante cascarrabias y esperábamos con la adrenalina a tope y el aliento contenido vigilando para echar a correr al primer aviso si a lo lejos venía alguien y presumir después exagerando el peligro de la situación; eso era lo que nos motivaba. La verdad es que el hombre tenía que estar muy harto de los perales del parral y de los chicos del pueblo, pero sin embargo y a pesar de la mala fama que le atribuíamos también he tenido oportunidad de conversar con personas que le conocieron bien y que aseguran que era una persona excelente.