miércoles, 18 de febrero de 2015

Mis Raíces Casconas - 3 - NOSTALGIA


NOSTALGIA

 Foto de familia: Abuelos, tíos y primos                         
   Recuerdo con ilusión una tarde que fue la primera de otras muchas tardes oyendo a mi abuelo, todas aquellas historietas del entorno familiar y de mi pueblo, que por una u otra razón permanecieron entre los recuerdos de mi abuelo y ahora gracias a él entre los míos. Y todo empezó por unas viejas fotografías de algunos antepasados que por cierto escaseaban, porque como la economía no estaba muy boyante, no se gastaron mucho en retratos algo que a mi siempre me encantaba y sobre todo las de blanco y negro antiguas aunque aquellas estaban bastante estropeadas, pero las encontraba un encanto especial, tenían  ese punto de misterio que me picó la curiosidad y me llevó a plantear un sinfín de cuestiones que las imágenes me sugerían. Mi abuelo parecía tener más información y además era el único capaz de aguantarme con tanta paciencia. Algunas personas se me hacían familiares pero la mayoría me resultaban extrañas. Empecé a preguntar por aquellas gentes que, unas serias y otras sonrientes me miraban y resultó que cada una tenía su historia particular. Nunca pensé que ocurrieran cosas interesantes en mi entorno. ¿Por qué nunca nos contáis estas cosas abuelo? Mi abuelo me contestó contento de que me hubiera gustado.  “Los mayores no os hablamos de esas cosas porque creemos que no os interesan. Son viejas historias y de gente que no habéis conocido y pensamos que os aburrirían o que no le encontraríais sentido alguno. A fin de cuentas eran otros tiempos, que en nada se parecen a los de ahora”.
         Cuando por vacaciones paseo por las calles de este pueblo, disfrutando de la tranquilidad que proporciona la calma y el silencio, lo hago sin prisas y retrocediendo con el pensamiento al tiempo en que por estas mismas calles los carros se movían ruidosos y torpes dejando profundas roderas en el barro y cuando llovía los peatones tenían que pasar sorteando los charcos, y a veces calzados con zuecos o almadreñas. Hoy toda la calzada está limpia y los niños juegan con cromos sentados en el suelo de cemento, cerca del corrillo de mujeres, que a la sombra de la casa pasan las tediosas horas de verano. Éstas murmuran a mi paso, como lo hacen siempre de los desconocidos: ¿Quién es, no le conocéis? ¿De quién será?. Se da un aire a los de tal o cual familia; una voz menos enérgica pero más experta asegurará que no se trata de un forastero, que es un hijo del pueblo de los que hace muchos años se marcharon a Bilbao, pero nació aquí; su abuelo y su padre, eran buena gente; es un Chapetas. Efectivamente los emigrantes de Torresandino salían  en su mayor parte a Bilbao y los pueblos de los alrededores donde abundaba la industria siderúrgica, astilleros y la construcción; Primero los que estaban en edad de trabajar y buscaban una casa para traer al resto de la familia. Siempre llevaban en mente que en el pueblo no había trabajo y que eso no iba a cambiar, por lo tanto enfocaban el futuro sin retorno.




  Con mis hermanos Rosi, Petri y LázaroCon Marisa,una prima junto a las casas del Castillo del tió * Julián                               

















(*)Tió/Tiá: Forma habitual de nombrar similar a Señor /Señora a personas mayores.


1 comentario:

  1. Muchas gracias Paco por retornarnos en el tiempo como aquellas fotografías en blanco y negro de tu infancia.

    Abrazos y ánimos.

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