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viernes, 15 de julio de 2022

Viva la Virgen del Carmen

 

¡¡¡Viva la Virgen del Carmen!!!

¡¡¡ Vivaaa !!! 

Es María, con Jesús en brazos portando la corona, los hábitos de la cofradía y el escapulario. Pero todos decimos nuestra Virgen del Carmen.

Pequeñita, pero es tan bonita...

Es la patrona, de Torresandino y la imagen más venerada de los cascones. Las fiestas en su honor se celebran según la costumbre muy arraigada aquí y en otros muchos pueblos y ciudades de España. Por todo el mundo se repite esta advocación del 16 de julio.

El ambiente es el de grandes fiestas con pregón, romerías, comidas de fraternidad, espectáculos, atracciones para todas las edades, pero sobre todos los actos prevalece la misa mayor concelebrada y la procesión por las calles del pueblo con la venerada imagen en su bella carroza acompañada de autoridades, vecinos y foráneos. Mención especial el grupo de danzas regionales y dulzaineros local que nos deleitan con su saber hacer y a los sones de la música, decenas de voluntarios salen delante de la comitiva para bailar la jota tradicional, avanzando de espaldas para no dar la espalda a la imagen entre vítores a la Virgen.

¿Por qué todos la llamamos Carmen, Virgen del Carmen, Ntra. Señora del Carmen? ¿Por qué no María, Virgen María?

Proviene del monte Carmelo en Tierra Santa, hoy el actual Israel entre el Mediterráneo y el valle Jezreel. Allí se instalaron unos eremitas en el siglo XIII que veneraban a Sta. María y a mediados de siglo construyeron la primera iglesia dedicada a ella y fundaron la orden de los carmelitas. El día 16 de julio de 1251 se le apareció la imagen al superior de la misma, San Simón Sock, el cual le añadió el sobrenombre de Stela Maris (Estrella de los mares). La aparición dio lugar a que se popularizase como Santa María del Monte Carmelo.

Así fue como se pasó a denominar la Virgen del Carmen. A día de hoy se sigue celebrando en esa misma fecha y son muchos los que ponen a sus hijas o hijos: Carmen, Carmelo o Karmele. Obviamente, a los niños el fervor les viene desde la cuna.

Los misioneros españoles llevaron la devoción a América cuando la colonización, por eso se celebra esta festividad por varios países de ultramar desde el siglo XVI.

También es la patrona de marinos pescadores y de todos los hombres que viven del mar. De la Armada española lo es desde 1901.

El escapulario de la Virgen del Carmen identifica a quien lo lleva como perteneciente a una orden, la del Carmen y debe estar bendecido por un sacerdote. Es un signo externo que distingue a quien es seguidor de la devoción mariana, de color marrón y lleva en un lado la imagen de la Virgen y del otro el corazón de Jesús. Pero sin duda todos los de este pueblo, cofrades o no, la sienten como su protectora, sienten orgullo de tenerla como patrona y la llevan en el corazón.

 

¡¡¡Viva la Virgen del Carmen!!!


lunes, 14 de diciembre de 2020

Torresandino 2020



Torresandino 2020

Voy a hacer repaso de las ocasiones que a lo largo de este año nuestro pueblo apareció en prensa o fue aireado su nombre por cualquier motivo en los medios. La verdad, he podido comprobar que a pesar de la pandemia no ha sido un año anodino precisamente. A continuación despliego una relación de noticias que encontré escudriñando en las páginas web del ayuntamiento, la cadena SER y los diarios de Burgos y Aranda de Duero. Gracias a todos.

Cabalgata de Reyes

02/01/2020 
Con los actos tradicionales de Navidad se repite la cabalgata de Reyes con la colaboración de voluntarios. Así se anunciaba en la página web del ayuntamiento para el día 5 de enero a partir de las 6 de la tarde, saliendo de las escuelas hacia el Centro de Artes Escénicas. Después de la actuación chocolate para todos ofrecido por la Asociación de Amas de Casa. 

Bando de aviso para gancho/batida de jabalí 

21/01/2020 
El representante del Club Deportivo de Cazadores de Torresandino ha comunicado que los días15 y 23 de febrero se proyecta la celebración de un GANCHO/BATIDA PARA LA CAZA DE JABALÍ en el Monte El Carrascal y zona Ctra. Torresandino - Villovela, habiéndose cursado la solicitudes preceptivas al Servicio Territorial de Medio Ambiente de la delegación territorial de la Junta de Castilla y León de Burgos.
El gancho, como práctica de caza del jabalí es una modalidad en la que un grupo de cazadores inferior a 15, con ayuda de 20 perros máximo, bate una superficie de monte. 

Marzas 2020

28/02/2020 
El sábado 29 de febrero, a las 00:00 horas, tendrá lugar el comienzo de la tradicional cantada de marzas por nuestras calles, a cargo de los quintos. Se canta a la primavera, al brotar de las flores, de las cosechas, por el éxito de la recolección la reproducción de los animales de corral y hasta por los pajarillos. Al finalizar, se ofrecerá un tentempié y seguirá la fiesta, en el Centro de Artes Escénicas (SENPA). 

Teatro "Conversaciones con mamá" 

28/02/2020 
El próximo sábado 7 de marzo, a las 19:00 horas en el Salón Cultural de Torresandino, tendrá lugar la representación teatral "Conversaciones con mamá", a cargo de la compañía "El duende teatro" de Gumiel del Mercado, galardonados en el Certamen Provincial de Teatro de la Diputación de Burgos de 2019. La entrada será gratuita hasta completar aforo. ¡Os esperamos! 

Suspensión de fiestas patronales a la Virgen del Carmen y piscinas.

27/05/2020 
Debido al contexto actual y la incertidumbre sobre la situación de las fases de desescalada de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19, consultando a todos los grupos políticos que conforman la Corporación municipal y a otros colectivos sociales, se ha acordado la suspensión de las fiestas patronales de la Virgen del Carmen así como las piscinas municipales. 

Denominación Ribera del Duero
26/06/2020

El PSOE ha registrado en las Cortes de Castilla y León cuatro Proposiciones no de Ley en las que plantea la adhesión a la Denominación de Origen Ribera del Duero de municipios que desde hace varios lustros aspiran a formar parte de este paraguas, por entender que comparten las mismas características con otras localidades de su entorno. 
Se trata de Arandilla, Brazacorta, Coruña del Conde y Torresandino. En cada uno de sus propuestas el grupo socialista aporta argumentos específicos para justificar su solicitud. En este último caso, explica que o es la primera vez que se solicita su inclusión dentro de la denominación de origen ribera del Duero, y de hecho ya en numerosas ocasiones desde el año 1999, Torresandino ha intentado formar parte de esta denominación, en especial de los terrenos y fincas que se encuentran comprendidos dentro de la margen izquierda del río Esgueva, sin que hasta la fecha se haya podido lograr este objetivo largamente perseguido. “Los terrenos y fincas rústicas de este término municipal, ubicados en la zona comprendida y solicitada, se encuentran en las mismas condiciones geográficas de alta calidad del suelo, climatológicas y de situación que las pertenecientes a los municipios limítrofes que en la actualidad forman parte de dicha denominación”, explica el texto de esta iniciativa, que firman los procuradores Luis Briones, Virginia Jiménez, Noelia Frutos, Jesús Puente y Juan Luis Cepa. 

Denominación Ribera del Duero

09/07/2020 
El grupo socialista en la Diputación defenderá este viernes la inclusión en la Denominación de Origen Ribera del Duero que solicitan Arandilla, Brazacorta, Coruña del Conde y parcialmente Torresandino, que lo pide para terrenos y fincas de la margen izquierda del río Esgueva. Tal y como ya han hecho en las Cortes de Castilla y León, en esta ocasión los socialistas presentan una moción al pleno de la Diputación en la que piden que el organismo provincial inste a la Junta a ampliar el territorio de la DO ribereña para amparar a estos cuatro municipios. 
Los socialistas afirman en la moción que todos reúnen las condiciones técnicas y de calidad exigibles, como son estudios de edafología, climatología, altitud, colindancia geográfica con el territorio ya amparado. Añade que la integración de estos municipios en la denominación ribereña es de interés general por la producción de riqueza, de empleo estable y como consecuencia por su contribución a fijar población. 

Bando uso obligatorio mascarillas

24/07/2020 
Ante la evolución de la actual situación sanitaria, se hace obligatorio el uso de mascarillas a las personas mayores de seis años  en todo momento tanto en la vía pública o en espacios al aire libre, como en espacios cerrados de uso público o zonas de atención al público dentro de edificios tanto de titularidad pública como privada cuando sea previsible la concurrencia en el mismo espacio con personas no convivientes. 

Torresandino y Peñaranda encabezan la pérdida de empresas

26/072020 
La evolución económica de la Ribera del Duero en los últimos años dibuja diferentes tendencias en función de qué municipio se analice. Mientras unas poblaciones han ganado empresas, otras las han perdido. En el lado negativo de la balanza aparece Peñaranda como el pueblo que más compañías han visto desaparecer. De 2015 a 2019, último año del que hay datos en el Instituto Nacional de Estadística (INE), el monumental municipio ha perdido diez empresas, hasta situarse en las 30. Desde el Ayuntamiento informan que el turismo es junto a la agricultura y la viticultura la principal actividad económica de Peñaranda. 
El siguiente pueblo que más actividad económica ha perdido en los últimos años es Torresandino, con cinco empresas menos desde 2015. A pesar de ello, el municipio mantiene 19 compañías. En los pueblos nadie invierte. Los trabajadores que hay se van jubilando y los negocios quedan ahí. Cada vez se centraliza todo más, advierte el regidor. Alguien nos tenía que poner una inyección, se habla mucho de la España Vaciada, pero luego nada, asevera. Y "lo más importante para tener empresas es mantener población", para lo que reivindica la necesidad de disfrutar de servicios. "Habría que decir a Diputación y Junta que se acuerden más de los pueblos".

Vivencias de una pandemia

07/09/2020 
La Asociación Literaria Esguevanía celebra este sábado la entrega de premios del Concurso Literario Arsenio Escolar. En colaboración con el Ayuntamiento de Torresandino y el periodista Arsenio Escolar, natural de esta localidad, en el mes de abril convocaba una edición ‘especial coronavirus’ con el fin de combatir el tedio en los hogares españoles, provocado por el confinamiento según detallaba en el anuncio que hacía en las redes sociales de este certamen, dotado con un premio en metálico de 250 euros para el trabajo ganador y dos accésit de 150. 
El relato ganador se titula ‘Los robadores de leche’ y es obra de Laura Serrano Isla, residente en Aranda. El jurado, compuesto por diez personas y encabezado por Arsenio Escolar, eligió como finalistas a la madrileña María Fernández Gómez y la también arandina Dolores Heredero Berzosa. Los escritos tenían que responder al lema ‘Mi vida cotidiana durante el coronavirus’. 
El acto de la entrega de premios se realizará este año de una manera sui generis en el salón-terraza del Restaurante la Trocha, en Torresandino, a las seis de la tarde. La organización tiene la intención de llevarlo a cabo sin público presencial y por videoconferencia, “si las redes sociales y la banda ancha que hay en la localidad no lo impiden”.
Sera emitido en directo por YouTube. Consistirá en la presentación de un libro con los diez relatos que han obtenido más puntuación, incluidos los tres premiados. Es la primera vez en la historia de este certamen, que se viene celebrando desde 2014, que se edita un libro con las obras destacadas. ‘Los robadores de leche y otros relatos de la pandemia’ es el título que recoge la obra ganadora, los dos accésits y otros siete relatos finalistas del Concurso Literario Arsenio Escolar. 
Tres mujeres copan los premios de esta edición Especial Coronavirus, comenzando por Laura Serrano Isla, que con su relato ‘Los robadores de leche’, resultó vencedora. María Fernández Gómez, con ‘Instantes naranjas’, se llevó el primer accésit y María Dolores Heredero Berzosa, con ‘Rufo’, el segundo. 

Torresandino, 1º Premio Provincial María Moliner de Medio Ambiente

17/09/2020
Los proyectos o actividades municipales directamente vinculados a la conservación y mejora del medio ambiente, y sensibilización ambiental de sus vecinos, además de la repercusión en la calidad de vida, también tienen su reconocimiento y recompensa, económica, a través de los Premios Provinciales de Medio Ambiente que otorga anualmente la Diputación. 
En esta ocasión, en la categoría de localidades de más de 400 vecinos, el primer premio, dotado con 12.000 euros, ha sido para Torresandino por su proyecto de calidad, educación ambiental y hábitos bio saludables, que incluye numerosas actuaciones, como la transformación del aljibe del antiguo depósito de agua, que se encontraba en desuso desde hacía varios años, ahora es un espacio multidisciplinar que alberga el Centro de Interpretación de la Naturaleza. La parte baja alberga el aula, que ofrece una didáctica información sobre la flora y fauna, cuestiones climáticas y geológicas. Y una estructura creada a partir de ahí permite subir hasta un mirador equipado con prismáticos, que ofrece al visitante unas envidiables vistas del entorno. Según la historia de Torresandino en este punto en lo más alto de la villa se encontraba situada la torre medieval que dio origen a la actual población.
Otro aspecto que se han tenido en cuenta ha sido el trabajo de Laura, la encargada de la biblioteca, y más en esta situación para tirar hacia delante y fomentar la lectura, explica el alcalde. 
Por último, se ha creado una zona de paseo, restaurando una parte de la ribera del río Esgueva con pasarela de madera sobre el mismo, que añade un atractivo espacio público y que además fomenta programas de envejecimiento activo. 

Nos quedamos sin servicio médico

07/10/2020 
La preocupación de multitud de pueblos de la Ribera del Duero burgalesa por los problemas en la Atención Primaria derivados de la falta de profesionales sanitarios viene de muy lejos porque en la mayoría de los centros de salud hay plazas sin cubrir. Pero se ha transformado en verdadera inquietud desde que la única manera de recibir atención médica es a través del teléfono. 
A mayores, y coincidiendo con esa atención telefónica forzosa, la Ribera ha sido durante el mes de agosto y principios de septiembre una de las zonas más castigadas de la provincia por los rebrotes del coronavirus. Hasta el punto de que la Junta decidió confinar a la capital ribereña y sus 30.000 vecinos y, posteriormente, a Sotillo de la Ribera.
Precisamente este pequeño pueblo se despedía durante su confinamiento del que había sido su médico durante el verano y espera el relevo. Posteriormente, la Gerencia de Atención Primaria de Burgos ha decidido suspender las visitas a los 28 consultorios de la Zona Básica de Salud de Roa de Duero debido a la «escasez puntual de profesionales», decisión ahora revocada. 
Pero la inquietud se traslada ahora a Torresandino, Tórtoles de Esgueva y Villatuelda, tres pueblos que seguirán sin atención ni presencia ni telefónica aunque Sanidad autorice a la reapertura de los consultorios porque se han quedado sin su médico, que ha dicho adiós al pueblo tras haber aceptado otro destino. «Es un problema sobre todo para los pacientes crónicos», lamenta el primer edil de Torresandino, Alberto Val, que alza la voz para lamentar el trastorno que supone este cambio para las personas más mayores. «Al final, la médico que teníamos les conocía y sabía su historia», se duele el alcalde. «Nos hemos quedado un poco descolgados porque venía todos los días, pero confío y espero que pronto nos asignen un nuevo médico», señala Alberto Val, al frente de un pueblo que en invierno no supera los 400 habitantes. 

Se incendia una vivienda en Torresandino

26/10/2020 
No ha habido que lamentar daños personales, pero sí materiales, en el incendio que se desataba esta mañana en una vivienda situada en el casco urbano de Torresandino. 
El aviso a la sala de emergencias del 1-1-2 de Castilla sobre las 8:30 de la mañana en una casa alquilada a trabajadores temporeros que en el momento del incendio se encontraban fuera de la casa trabajando en el campo, por lo que ninguna persona ha sufrido intoxicación ni quedado atrapada en la vivienda. Han sido necesarias tres horas y media para extinguir el fuego por parte de la dotación de bomberos voluntarios del parque de Roa de Duero, ayudados por efectivos de la Guardia Civil. El fuego ha sido provocado por el calor que desprendía la gloria de la casa que se encontraba encendida para dar calor a la casa. Llegó hasta el entramado de madera del tejado y comenzó a arder, iniciándose así el fuego. A mediodía de hoy se daban por finalizados los trabajos de extinción. 

Torresandino, 2º Premio regional Fuentes Claras

10/12/2020 
El Ayuntamiento de Torresandino ha recibido el segundo premio del concurso regional Fuentes Claras, que convoca la Consejería de Fomento y Medio Ambiente para incentivar proyectos de sostenibilidad en el ámbito rural. 
La Junta de Castilla y León ha distinguido con la medalla de plata al proyecto de restauración de infraestructuras industriales urbanas y de espacios degradados en los parajes naturales del cerro del Castillo y la ribera del Esgueva. Así como la "mejora de los sistemas de tratamiento y depuración de aguas. 
Torresandino sólo se ha visto superado en esta edición por la localidad leonesa de Murias de Paredes en la modalidad de entidades locales de menos de mil habitantes.

Felices Pascuas y un saludable 2021 para todos.
















martes, 9 de junio de 2020

Homenaje al Cascón ausente

Homenaje al Cascón ausente

 

En la fiesta de la cosecha de Torresandino del año pasado ‑2019‑, en el mercado se introdujo por primera vez, un tímido recuerdo a todos aquellos vecinos que por una u otra razón se vieron en la necesidad de marchar lejos; abandonar familia, amigos y este solar castellano tan querido, donde habían nacido y crecido. La idea de homenajear a aquellas gentes me pareció estupenda y espero que se impulse y fomente, imitando en el espíritu a la fiesta que montan en Fuentes Blancas los de Burgos capital cada año, dedicada al burgalés ausente, el último día de las fiestas patronales.

En la prehistoria, lo que impulsaba al hombre a trasladarse era la búsqueda de mejores zonas de caza, pesca, praderas para sembrar o pastos para su ganado. Cuando lo encontraban, el homo sapiens se establecía y se hacía sedentario. Sigue válido en nuestros días, se puede decir que la migración se rige por idéntico anhelo al tomar una decisión siempre difícil, van hacia lo desconocido porque poco saben del destino, pero tienen claro el objetivo; buscar un lugar donde poder trabajar y vivir mejor, sin miseria y sin pobreza. Nadie se hubiera marchado de su patria chica, pero lo hacían y eso significa que no les quedaba otra salida. La situación se estaría haciendo insostenible y el cabeza de familia tomaba la decisión ingrata. Hay que marchar, no queda otro remedio se repetiría en su mente, pero mantenía la ilusión de poder volver algún día.
En el periodo entre la 1ª y la 2ª guerra mundial, el Nuevo Mundo ‑sobre todo Cuba, Norteamérica y Argentina‑, seguían atrayendo a muchos aventureros y los que se decidieron a pasar el charco voluntariamente, buscaban enriquecerse. Unos lo conseguirían otros no, pero los más de 400 años de historia compartida facilitaban la integración y en general triunfaban en su trabajo. Algunos regresaron con las riquezas conseguidas y se instalaron en su región, otros siguen engrosando su patrimonio allí como ciudadanos influyentes y con seguridad habrá otros que fracasaron y quizás luchan cada día por conseguir una existencia humilde. 
Al terminar nuestra confrontación bélica, cientos de miles de ciudadanos compatriotas nuestros que lucharon por la República, se exiliaron, es decir que por motivos políticos e ideológicos se vieron forzados a abandonar su patria. Buscaban librarse de una larga estancia en prisión, cuando no suponía salvar la vida. Una salida forzosa, más dolorosa quizás que la emigración voluntaria de quienes huían del hambre como una necesidad imperiosa. Gran parte buscó asilo en Europa, especialmente Francia, Rusia y Reino Unido, otros en América repartidos fundamentalmente entre Argentina, Méjico y Cuba. A la muerte de Franco regresaron muchos de ellos, y alguno ejerció un cargo en la nueva democracia; otra cantidad importante murió en campos de concentración nazis o en el frente bélico y también estarán los que convertidos en ciudadanos locales no desean regresar, porque les trae recuerdos amargos y en el lugar que les acogió, son felices, tienen hijos ya casados y nietos.
Después de la 2ª guerra mundial y pasados los años 50, Francia, Alemania, Suiza, Bélgica y otros países europeos, empezaron a demandar mano de obra para la reconstrucción de las infraestructuras y reactivación de todo el tejido industrial arrasado en la contienda. Fueron más de un millón de trabajadores los que salieron de España, dentro de la legalidad con un contrato de trabajo, pero otros tantos lo hacían de forma irregular, entrando en los países como turistas y buscando un empleo por su cuenta. Los hombres se ocupaban en las minas de carbón, canteras, industria metalúrgica y construcción; las mujeres en el servicio doméstico o porterías de alguna comunidad de vecinos. Trabajos duros pero con sacrificio y espíritu ahorrador de ambos, un matrimonio conseguía reunir un pequeño capital para regresar a su ciudad, pueblo o aldea e instalar un pequeño negocio que les permitiera una vejez acomodada. Los solteros se sacrificaban unos años, pero si no conseguían dominar el idioma, renunciaban y se volvía al hogar paterno. Sin embargo los jóvenes que lograron hablarlo con fluidez les resultó fácil integrarse en la sociedad, alcanzar un puesto mejor remunerado en su empresa, enamorarse de una nativa y olvidarse de España y viejos sueños.
En la década de los 60, la industria nacional arrancaba con fuerza en Madrid, Barcelona y Bilbao. La necesidad de mano de obra se multiplicaba, porque además de los propios obreros para las fábricas, se sumaban los necesarios para la construcción de viviendas muy demandadas en aquellos momentos y no menos importante eran los puestos de trabajo que se generaban para el sector transporte, hostelería, alimentación y otros servicios. Paralelamente en el campo, los tractores y cosechadoras estaban acabando con la necesidad de jornaleros y estos pusieron su esperanza en las posibilidades que se ofrecían sin traspasar la frontera, cuanto más cerca de casa mucho mejor. Así fue como se terminó la hegemonía de los países europeos y empezó el éxodo a las grandes ciudades desde la España profunda dejando lo que ahora conocemos como la España vaciada.
Iniciado el siglo XXI, una situación nueva da lugar a una emigración diferente, porque son los jóvenes universitarios que recién conseguido su ansiado título y complementado con los consabidos master, idiomas y cursos posgrado, se encuentran con que por no tener experiencia no tienen otra salida que marchar al extranjero. Con beca Erasmus o conseguir un contrato en algún país, para un ingeniero, cirujano, arquitecto, economista, científico, etc..., resulta fácil y con suerte puede que después consiga un puesto en el organigrama de una gran empresa. La fidelidad a quien le dio una oportunidad y lo poco probable de encontrar en España un trabajo similar, harán que el conseguido sea definitivo. Muy caro le sale a nuestro país la formación de sus jóvenes promesas, si es para beneficio de otros.
La estadística de población sobre Torresandino ‑mi pueblo‑, dice que desde el final del siglo XIX con 987 habs. había seguido un tímido pero continuo ascenso hasta el año 60 del XX, con 1500 habs. gracias a la alta natalidad, salvo en el trienio de la guerra civil, pero el signo cambió  con la gran evasión de matrimonios jóvenes en los 60 la caída fue vertiginosa, quedándose en 1170 habs. en el 70, que  el año 2000 se había reducido hasta 820 habs. y aunque en las siguientes décadas se ha suavizado, la tendencia bajista continúa y la cifra en el año 2020 está ya por debajo de los 600 habs. y es un pueblo con  una edad media de 54 años que obviamente mantiene una constante evolución negativa.  
Como decía al principio, la necesidad les hizo marchar lejos; abandonar amigos, familia y este solar castellano, tan querido donde nuestra madre nos parió. La separación fue dolorosa para todos. ¡Oh sí! Cuantas lágrimas derramadas en uno y otro lado de la ventanilla del autobús de línea pero ahora podríamos recordar juntos tantas ocurrencias e incidencias, venturas y desventuras de antaño, esta vez para reírnos, comer, beber, cantar y bailar con alegría, como sabemos. Pero esta vez hacerlo en casa entre cascones.

 

 

 

 

jueves, 12 de diciembre de 2019

Cuento de Navidad


Para variar, voy a pasar un relato ficticio que he escrito para navidad. No le busquéis similitud con algún caso en la vida real, sería pura coincidencia.



Título: Cuento de Navidad

Para cualquier hombre entrar en prisión resulta duro, más aún cuando el encarcelado se sabe inocente e injustamente condenado. Ese era el caso del recluso interno Juan Ramos. Por si fuera poco, en la última carta su esposa Jimena le comunicaba que había alumbrado el bebé que esperaba, detallando las incidencias del suceso en la confianza de que al leerlo su marido, la noticia actuaría en él como una buena tila relajante. El resultado fue más bien lo contrario, pues le sentó igual que si se hubiera tomado un café doble, bien cargado.

La llegada de una información semejante, con toda seguridad a cualquier otro recluso le hubiera levantado el ánimo ayudándole a sobrellevar su encierro, sin embargo Juan, abandonó la lectura doblando el papel y guardándolo en el sobre postal se mantuvo apático silencioso e irascible, sin siquiera mostrar interés por conocer los detalles del parto o si la criatura había sido varón o hembra, lo que dejaba claro que de ningún modo le había resultado alentador. Sencillamente había pasado ya demasiado tiempo sin tener a Jimena entre sus brazos y ahora este acontecimiento le hacía albergar dudas porque los cálculos no le cuadraban, lo cual en su opinión evidenciaba de manera irrefutable algo muy doloroso que le atormentaba. Su mujer le había puesto los cuernos.

Desde el principio del embarazo ella le había notificado su estado, pero siempre había soslayado subrepticiamente el asunto de tal modo, que Juan no conseguía entrever entre líneas intención alguna de que quisiese sincerarse o tal vez que mostrase algún atisbo de arrepentimiento por su infidelidad. Diríase que invariablemente parecía estar completamente convencida de que su marido aceptaría de buen grado ser el padre putativo y que obviamente celebraría el nacimiento de su primer hijo con mucho entusiasmo. Juan no pensaba del mismo modo; aun así, pasadas unas horas siguió leyendo.

‑Nuestro pequeño –indicaba la madre‑, es rubio, de ojos claros y con dos semanas ya nos tiene a todos conquistados.

‑Ni siquiera es moreno o de ojos marrones como yo ‑Suspiraba Juan‑. Obviamente, el crío habrá salido todo a su padre biológico mientras que cualquier parecido conmigo sería pura coincidencia. De ningún modo podrán cargarme la paternidad, sencillamente por el hecho categórico de que el último vis a vis íntimo lo tuvimos casi un año atrás y eso será mi mejor coartada constatable. En mi opinión, el recién llegado se ha demorado demasiado para las pretensiones de su mamá.

‑A mí, como madre ‑proseguía Jimena‑, se me cae la baba sólo con mirarle y le llevo a todas partes conmigo, incluso al juzgado y creo que podría ser un gran diplomático pues con sólo su presencia ha conseguido lo que yo intenté muchas veces y nunca logré. De momento me han prometido reabrir tu caso y que te darán una semana de permiso para estar con la familia. Como te puedes imaginar, desde que me lo comunicaron estoy loca de alegría, porque pasaremos juntos las fiestas de fin de año.

A continuación, Jimena pasaba a enumerar las desdichas, los sufrimientos y las privaciones que por su ausencia tenía que sufrir.

‑Cuando te llevaron detenido acusado de corrupción y soborno, no comprendía nada y cuando fui llamada a declarar, tuve que aguantar las acusaciones insultantes del fiscal que como recordarás, reiteradamente intentaba inculparme a mí también. Como sabes, la triste realidad era que nuestra economía estaba en situación precaria y no teníamos dinero ni siquiera para depositar la fianza que exigía el juez y al escuchar la sentencia condenatoria comprendí que para más INRI tendría que pagar a un abogado, que resultó incompetente y que me dejaba en la miseria.

‑Al menos –pensaba Juan‑, si se prostituyó, no fue por sacarme a mí.

‑ ¡Cielo Santo! Por distintas razones –proseguía Jimena‑, hemos dejado pasar demasiado tiempo sin vernos, especialmente desde que me quedé sin vehículo, porque sin él, las comunicaciones para llegar a la prisión son escasas y pésimas. Tampoco lo facilita el que sólo se permitan visitas los domingos y no disponer por la tarde de autobús, me veo obligada a regresar el lunes y pasar la noche sola en algún hostal, que además del miedo que me da, pierdo una jornada de trabajo.

Juan buscaba entre líneas algún comentario que le sirviera de indicio o pista para desvelar con quién se había acostado pero perdía el tiempo; en las siguientes frases tampoco había referencia alguna a lo que tanto le intrigaba.

‑La situación a día de hoy –resumía Jimena‑, está superada gracias a la ayuda de nuestros amigos y un trabajo en una inmobiliaria que no requiere muchas horas. Si su señoría reabre el expediente, tengo la esperanza puesta en que quedarás libre, pero si no fuese así, espero que al menos consigamos una reducción de la pena que tan injustamente te impusieron. De todos modos, apenas quedan unos meses para que te concedan el tercer grado y muy pronto la libertad condicional, el paso previo para alcanzar definitivamente la excarcelación. Para entonces ya tengo proyectos, para los que estoy convencida contaré con tu aprobación y espero también de tu parte que adoptes una actitud positiva y animosa. Sólo así –apostillaba Jimena‑, superaremos los infortunios que el futuro pudiera depararnos. Pronto llegará la Navidad y saldrás con tu primer permiso. Ya tendremos ocasión de hablar de todo ello y disfrutar juntos nada menos que siete días.

La puerta de la penitenciaría se abrió para Juan, un hombre aún joven y aunque delgado, bien parecido. Observó el pino decorado con guirnaldas y bolas de colores y a continuación levantó la vista para observar el cielo. Al percatarse del mal cariz que presentaba, tan cubierto como estaba de nubarrones negros, arrugó el entrecejo y musitó para sí:

‑ ¿Qué se podía esperar? Hemos entrado en el invierno. Si empezara a llover llevo en la mochila un impermeable.

Ajustándose a su espalda los tirantes de la misma, se encaminó calle arriba directamente hacia la terminal de autobuses. Una vez allí, mientras esperaba la hora de salida del Nº4 que le llevaría a su destino, Juan se acercó instintivamente a la tienda de regalos repleta de juguetes y compró un osito de peluche.

‑Qué diablos, a los bebés de pocos días siempre se les regala esto o un sonajero y a este que no tiene culpa de nada, según su madre le debo yo más que él a mí.

El autocar atravesaba un paisaje árido y la naturaleza hostil de montaña hizo aparición cuando se desató la tormenta y al poco nevaba copiosamente. El conductor intentó animar el ambiente poniendo villancicos por megafonía. Juan repasaba los párrafos del correo postal y reflexionaba sobre ello.

Los vehículos ralentizaban la velocidad por precaución y dejaron pasar al camión quitanieves. Algunos pasajeros aplaudieron su trabajo y desde la cabina un hombre de mediana edad con abundante barba canosa, sonriendo levantó la mano como saludo. Con la oportuna ayuda, el autocar llegó al final de su recorrido al caer la tarde, pero Juan sabía que aún le quedaban 3km de distancia por descampado para llegar a su casa y suponía que algún familiar estaría esperándole, pero vana ilusión, todo estaba solitario. Hubiera tomado un taxi, pero todos se habían retirado ya porque las calles estaban intransitables.

Quedó solo frente a la carretera que le llevaría con los suyos, pero la prudencia le aconsejaba no hacer ese camino andando en las condiciones actuales y con las sombras de la noche avanzando sobre el paisaje.

‑Vaya, tan cerca y tan lejos. ¿Qué puedo hacer? –susurró para sí mismo disgustado‑. Para que luego hablen del espíritu navideño.

‑Joven –escuchó que le llamaban‑, tienes un problema por lo que veo.

Juan buscó con la mirada a quién así le había interpelado, y se encontró con el rostro del hombre del quitanieves asomado a la ventana de su vehículo.

‑Ah, buenas tardes por decir algo –respondió a su vez.

‑ ¡Sube a la cabina que llevo tu misma dirección!

‑ ¿Cómo dice?

‑ ¡Vamos, sube que está entrando todo el frío por la puerta!

Ante la autoritaria voz, Juan no dudó en obedecer, porque tampoco tenía otra alternativa.

‑Tu esposa estará esperándote y ¡qué diablos, estamos en Nochebuena!

Era un personaje muy locuaz y apenas dejó de hablar desde que se encontraron.

Juan escuchaba y callaba por no mostrar la negativa animosidad que sentía, ante el encuentro con aquel personaje que a buen seguro conocería también a un bebé que no era suyo.

‑Os deseo las mejores Pascuas –manifestó el personaje de la abundante barba blanca‑, sois una pareja estupenda y ahora con el niño tendréis muchos momentos de regocijo. Estimo que lo tenéis bien merecido.

‑ ¿Por qué dice eso? –interrumpió Juan a su oportuno interlocutor‑. No tiene usted ni idea de lo que sucede en las vidas ajenas.

‑Por tu respuesta –concluyó el personaje‑, saco la conclusión de que eres un resentido.

‑ ¡Oiga! Acercarme a mi casa no le da derecho a insultarme –protestó Juan‑. ¿No cree?

‑Por favor, deja que yo abra tus ojos a la realidad, hazme caso. Si me prestas tu atención unos minutos más, te contaré algo que iluminará tu futuro como estos faros lo hacen en el camino.

Intrigado por lo que podría escuchar pero también cohibido por la fuerza y el tono decidido que transmitían las palabras de aquel tipo, Juan obedeció.

‑Las autoridades junto con los vecinos de este pueblo –prosiguió el desconocido‑, están orgullosos de tu mujer. Sí, de Jimena. ¿No sabes que la consideran modelo del honor, valentía y coraje juntos?

A Juan le pasó por la imaginación que resultaba sospechoso la suerte que había tenido Jimena con sus amistades; mientras que a él alguien lo acusó, a ella en cambio la estaba dando trabajo y quizás la ayuda no acabara en eso y se extendiera a mucho más.

‑Veo que hay cosas que ignoras –observó el barbudo conductor al no obtener respuesta‑. Te relataré los hechos que motivaron lo que te digo y al parecer desconoces. Después juzga si te crees con algún derecho para hacerlo:

Juan se dijo que le había tocado un charlatán muy peculiar pero el favor que le hacía llevándole debía tenérselo en consideración y si le divertía hacer de cuentacuentos, no se lo impediría.

‑Un viernes a la mañana –prosiguió el informador‑, nuestra Jimena se dirigía al hipermercado para hacer la compra semanal. Conducía su automóvil por la calle principal y al pasar por la plaza se paró en el paso de peatones. Observó que del banco salían algunas personas corriendo, pero no entendía nada; repentinamente un encapuchado portando un maletín se metió en el asiento del copiloto y sin más preámbulos la apuntó con un revolver a la vez que amenazaba:

‑Mete la velocidad y sin prisas vayamos de excursión, nena.

‑Una hora después llegaban a un refugio escondido en lo más profundo de la sierra. El atracador, pues de eso se trataba, se había descubierto la cara y Jimena que en parte se había tranquilizado, reconoció en él al temido bandolero de la comarca al que apodaban el Pelirrojo. Entraron en la cabaña, la amarró a una silla con una cuerda y guardó el botín conseguido en un armario.

‑ ¡Déjeme ir! –pidió insistentemente Jimena‑. Le prometo que no desvelaré su escondite.

‑Las noticias que hemos escuchado en la radio del coche hablan sólo de mí, nada sobre una mujer, por eso he pensado que permaneceremos aquí unos días y después me vendrá bien que estés a mi lado para que conduzcas una vez más hasta alejarnos definitivamente de la zona. Nadie sospechará, de un aparentemente matrimonio que se dirige a pasar unos días en la playa.

Juan pensó que se trataba del guión de alguna película y le dejó seguir.

‑Por las noches el Pelirrojo cambiaba las ligaduras de la silla a la cama y a pesar de las maldiciones y todo el forcejeo que a ella le permitían las ataduras, el canalla se acostaba a su lado. El odio y deseo de desagravio fue creciendo en la mujer, mientras se juraba a sí misma que debía hacerle pagar por tantos ultrajes.

Juan no comprendía nada ya. ¿Estaba hablando aquel desconocido de su mujer realmente? De ser así, ¿con qué objetivo se inmiscuía en asuntos tan privados para una familia? ¿Debía exigirle que se callara? Pero ¿Cómo podía estar tan al corriente de los detalles? ¿No sería un complot ideado para que se tragara un cuento que justificara lo injustificable? Aunque enojado, se calló dispuesto a seguir con más interés lo que aquel hombre seguía relatando.

‑Este animal –pensaba Jimena‑, no merece vivir en libertad porque es un parásito nocivo para la sociedad, sin sentimientos con sus semejantes y vaya donde vaya nunca dejará de ser tan asquerosamente repulsivo e inhumano. Esperaré una oportunidad y si surge, no tendré piedad; aunque me vaya la vida en ello.

‑Ese afán por seguir luchando me resulta familiar. ¿Consiguió escapar? –alcanzó a preguntar Juan.

‑No surgió la ocasión. Permanecieron allí cuatro jornadas y cuando ninguna emisora hablaba ya del robo, el malhechor decidió largarse del lugar como tenía planeado. Llevaba la pistola oculta en la chaqueta y amenazaba con matarla si no hacía lo que él la indicaba. Hacía un tiempo estupendo y marchaban por la autopista sin novedad hasta el momento de pasar por el peaje.

‑ ¡Maldita sea! allí delante está la policía –masculló el fugitivo pero al mirar con detenimiento se tranquilizó‑. No habrá ningún problema, es un control de alcoholemia que no está buscándonos y si vamos tranquilos puede que ni nos manden detener. Que no se te ocurra hacer ningún gesto sospechoso, que te vuelo la cabeza. ¿Me has entendido? ‑Jimena estaba temblando y no coordinaba sus ideas, pero la presión en el costado del cañón del arma amenazante la volvió a la realidad. Reduciendo la marcha conforme a las indicaciones que lo exigían, se aproximaban a 30km/h cuando un policía les hizo señales de que podían continuar. Por la mente de la mujer pasaron subversivas intenciones de revancha, solapadas con una vertiginosa moviola de las amargas imágenes de las últimas jornadas; no podría soportarlo de nuevo. Un aviso de emergencia se encendió en su cerebro.

‑ ¿Consiguió desarmarle? –preguntó todavía no muy convencido Juan.

‑Cállate y escucha. Voy a describirte la situación y la premura con que reaccionó.

‑Si no aprovecho esta ocasión no tendré otra –Se dijo a sí misma tu mujer‑. Y al hacer el cambio de marchas deslizó la mano ligeramente hacia atrás y soltó con sigilo las hebillas de los dos cinturones de seguridad, acto seguido y con toda la celeridad que pudo, se aferró al volante y en vez de acelerar pisó el freno con tal violencia que el coche se quedó clavado y el Pelirrojo, desprevenido se abalanzó hacia adelante hasta pegar con la cabeza contra el parabrisas. La sorpresa duró unos segundos, pero a Jimena la sirvió para tirar de la manilla de la puerta y saltar al exterior gritando a pleno pulmón:

‑ ¡Socorro! ¡Auxilio! ¡Me ha secuestrado! ¡Es un criminal peligroso!

‑ ¡Esa es mi chica! –exclamó Juan sugestionado ya con la deriva que tomaba la acción‑. ¿Qué sucedió entonces?

‑Al verse descubierto, el Pelirrojo salió por su lado con el arma empuñada y disparando sin ninguna precisión intentando huir a pie. Ante un ataque tan directo la respuesta de los agentes no se hizo esperar y cuatro fusiles de asalto escupieron idéntico número de ráfagas de balas, varias de las cuales hicieron blanco mortal de necesidad en el forajido y otras perforaron el motor que tomó fuego quedando el coche para el desguace.

‑Vaya él se lo buscó –manifestó Juan‑. ¿Qué fue del botín del robo?

‑El dinero robado se recuperó íntegro y fue devuelto al banco. Jimena recibió un premio en metálico y el honorable galardón de la medalla al valor.

‑Vaya, no lo sabía ‑Se justificó Juan‑, pero, ¿cómo está usted al corriente de esta forma tan pormenorizada?

‑Demasiadas preguntas. Anda apéate, estamos frente a tu domicilio y ahora ya estás preparado para llegar al dulce hogar por Navidad.



‑Cuando la puerta se abrió Jimena se abrazó a Juan llenándole de besos.

‑Querido al fin llegas, estaba muy preocupada ¿Cómo has venido?

‑Con ese señor de la barba, en la máquina quitanieves –manifestó Juan.

‑ ¿A qué señor te refieres? –preguntó curiosa Jimena.

‑El que está limpiando la carretera –respondió su esposo señalando hacia la calzada.

Sólo pudo ver el blanco manto de la nieve sin huellas recientes, pero escuchó un tintineo de campanillas alejándose y una voz sobre las copas de los árboles que repetía el popular ¡Ho, ho, ho!

‑Bueno, me ha traído Santa Claus en su trineo. ¡Feliz Navidad, cariño!

Obviamente, todo lo relacionado con el Pelirrojo fue relegado al olvido y la revisión del dosier con las declaraciones de nuevos testigos, concluyó que Juan era inocente y quedó libre para ser feliz, junto a los que para él eran los seres más extraordinarios, Jimena y el pequeño, al que en recuerdo del legendario personaje de la noche del 24 de diciembre, le llamaron Nicolás.



FIN

martes, 12 de junio de 2018

Mis Raíces Casconas - 42 - REFRANES DE LABRADOR


                       REFRANES DEL LABRADOR

    Considero que dentro de este título tienen cabida muchos otros refranes, pero con estos ya dejo constancia de la eterna preocupación sobre la variable climatología a lo largo de los doce meses o del santoral mas traído y llevado por su repercusión en la  vida cotidiana de los pueblos.

En enero, enciende la abuela el brasero.
San Blas, la cigüeña verás, si no la ves mal año es.
Febrero febrerín el más corto y el más ruin Si no llueve en febrero, ni buen prado ni centeno                
Tan jodido es enero como febrero.
 El sol en marzo da con el mazo.
En abril, aguas mil
Aguarradillas de abril, unas ir y otras venir.
Abril lluvioso, trae a mayo, florido y hermoso.
Los caracoles de abril, para mí; los de mayo, pa mi amo y los de junio pa ninguno.
Agua de mayo, pan para todo el año.
Hasta el cuarenta de mayo, no te quites el sayo.
Hasta La Ascensión no te quites el ropón y después, días si y días no.
Tres jueves tiene el año, que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Cristi y La Ascensión.
Junio brillante, año abundante.
Las lluvias por San Juan quitan vino, y no dan  pan.
Por el Carmen todo el mundo come Carne.
Agosto, frío en el rostro.
Por la Virgen de agosto pintan las uvas y por San Judas, ya están maduras.
Para fines de este mes  el grano en tu casa ten.
30 días trae noviembre. con abril junio y septiembre ; los demás traen 31 menos febrerico el corto que solo trae 28 y en los años bisiestos 29.
Por septiembre, quien tenga trigo que siembre.
El que quiera coger miel que cate por San Miguel.
Octubre lluvioso año copioso.                                              
Por los Santos nieve en los altos.
Noviembre, dichoso mes, que empieza por Todos los Santos y termina por San Andrés.  
A cada cerdo le llega su San Martín.
Por los Santos Inocentes, ni fíes ni prestes.
Solo se acuerdan de Santa Bárbara cuando atruena.
Por Sta. Lucía (diciembre) si sembraría no cogería.
Al hombre viejo, vino nuevo 

sábado, 9 de diciembre de 2017

Mis Raices Casconas - 36 - LA NAVIDAD

                                    LA NAVIDAD


No recuerdo con detalle las Navidades en mi infancia, con excepción de alguna cosilla que mencionamos alguna vez en conversaciones con los familiares.
      La misa de Gallo en la media noche del día de Nochebuena para recibir la Navidad celebrando el nacimiento del Niño Jesús. Muy original lo de la hora, pero salir de casa con las inclemencias del tiempo habitual de ese mes, era arriesgado aunque lleváramos prendas de abrigo y tapabocaos, porque las temperaturas eran bajo cero, seguro que lloviendo, granizando, nevando o cuando menos, con el suelo helado resbaladizo, chuzos de punta en los aleros de los tejados y en la iglesia no había calefacción.
      Recuerdo en especial un Belén que montamos los alumnos cuando todavía estábamos en la escuela vieja, porque las figuras las hicimos entre todos los niños del curso que estábamos con Don Félix, y mi participación, consistió en el burro del pesebre, modelado en barro y secado al sol.    
       El 6 de diciembre día de San Nicolás, era tradicional que los chicos que cursaban el último curso en la escuela, saliesen todos juntos con la imagen del santo, a pedir “una limosnita para San Nicolás” por las casas del pueblo y agradecidos entonaban el siguiente estribillo:


San Nicolás
Coronado de San Blas
 En la cuna que dormía rezaba Santa María
¡Santa María! ora pro novis
huevos pedimos cestas traemos
 para estos escolantes que quieren ser amantes
 si limosnas no nos dan
 no podremos caminar.


     Con el total conseguido, que generalmente se trataba de varias docenas de huevos, medio saco de patatas y algunas monedas, se preparaban una merienda de varias tortillas de patata, y se vendía lo sobrante para aumentar el dinero en metálico; de la suma, parte se dedicaba a comprar algún capricho y el resto se repartía. Pero esta costumbre se interrumpió al prohibir el señor cura, que en aquellos años creo que era Don Ireneo, que se volviera a sacar la imagen del Santo de la iglesia, porque le causaron desperfectos importantes, tales como fractura de nariz, en el bárbaro entretenimiento de arrojarlo al arroyo helado para ver si cedía el hielo. Animales de los que hay por toda la geografía, por los cuales, todos sufrimos las consecuencias.

       El aguinaldo era otra cosa bien distinta,   aunque también se trataba de pedir por Navidad, generalmente los hijos de los asalariados en esta ocasión y únicamente por las casas de los patrones de los padres, u otras personas afines recibiendo pequeños donativos en monedas, dulces o caramelos; y exigiendo a veces, que los niños les deleitasen con un villancico.
      El menú de Nochebuena estaba generalmente compuesto por: pollo de corral (ya ves, hoy lo llaman capón en plan fino), castañas cocidas con anises, y cagadillo (que ahora llaman guirlache de caramelo). La primera vez que entró el turrón a formar parte de mis navidades, creo que tendría unos ocho o nueve años, y fue con ocasión de que después de cenar nos juntamos en nuestra casa con la familia de la tía Victorina. Con las primas Glori, Feli y Vitori (Mertxe aún no había nacido), lo pasamos estupendamente, jugamos al parchís, y a las cartas, surgiendo la propuesta de que para darle emoción al juego el que perdiera debería pagar una tableta de turrón para comerla entre todos. Aceptada la apuesta, faltaba por conseguir que estuviera abierto donde Félix, el del estanco, que también tenía tienda de comestibles, para que nos atendiera a aquellas horas, que rondaría la medianoche, aunque de todo el pueblo era sabido que siempre estaban disponibles cuando del negocio se trataba. Y así fue en efecto, encargaron el mandado a mi hermana Petri con una de mis primas, pero para estas pobres niñas infantiles, la pobre luz del alumbrado público con escasas farolas que proyectaban sombras tenebrosas que las iban haciendo pensar y ver sacamantecas y hombres lobo. Pocos metros les faltaban para llegar, pero quiso la mala fortuna que en eso saliera de la tienda un hombre que no pudieron reconocer y pies para que os quiero, regresaron a casa en un minuto escaso. Nos defraudó un poco que se volvieran con las manos vacías y para colmo nos propusieron a los demás niños que fuéramos nosotros, si es que nos creíamos tan valientes. Yo, que era el “hombre” de más edad, me quedé sin argumentos para escurrir el bulto, así que capitaneando la expedición, regresamos esta vez tres chicas y un chico, y naturalmente que no pasó nada, pero es que el enemigo se batió en retirada en cuanto vio lo que se le venía encima.


      Aquel turrón, si que estaba rico, siempre lo recuerdo especialmente, quizás por ser el primero. Lo troceamos con  hacha y martillo y nos costó Dios y ayuda, porque era muy grueso, pero como no se podía partir con los dientes, duraba mucho y alguna dejó parte para el día siguiente, como me consta que hizo mi primita Vitori, sólo que al levantarse ya no estaba donde lo había dejado. No sé porqué, se le metió en la cabeza que yo debía saber algo al respecto.
      Fue una noche entrañable de Navidad, hacia el año 1960.  




lunes, 16 de octubre de 2017

Mis Raices Casconas - 34 - ROGATIVAS

ROGATIVAS



         Aquí, somos Católicos Apostólico Romano por la Gracia de Dios, como decían nuestros “Líderes Espirituales” sin cortarse un pelo. Claro que también con el permiso del Caudillo porque había que mantener una buena relación entre los poderes, para mantener al pueblo bajo el yugo. Unos que se erigieron en salvadores de la patria y otros que callaban, bendecían, siguiendo instrucciones de sus jerarquías superiores, y se firmaban Concordatos Iglesia Estado.
         Lo cierto es que la plebe participaba en los servicios religiosos masivamente. Muchos por su firme fe cristiana, otros arrastrados por la masa y también iban algunos por aparentar. De los que no asistían,  habría Ateos convencidos y los que reconociéndose como Cristianos no practicantes sencillamente por disentir con la doctrina que los representantes de Dios en la tierra predicaban desde el púlpito. Quedan por enumerar aquellos que tenían como prioridad las necesidades del cuerpo, sobre todo la alimentación de su familia y con poca fe en que el Ángel le haría el trabajo como a San Isidro. Será que de aquella quedó muy cansado.
         Pero me reitero que los fieles de esta parroquia frecuentaban la iglesia. Ancianos, misa diaria y rosario. Los demás la misa mayor del domingo y  sobre todo los ricos, la comunión. Además de las fiestas de guardar, que cosa curiosa, han desaparecido la mayoría, incluso alguna de las que era obligado cumplir el precepto de no trabajar, y si te pillaba el guarda o la guardia civil desobedeciendo, te sancionaban con una importante multa.
       En cada pueblo hay Santos y Vírgenes de mayor devoción y que son sacados en acción de gracias y también para pedir fervorosamente algún ruego o intervención divina. Como ejemplo de ello tenemos las Rogativas que recuerdo que se hacían al amanecer, y se salía en procesión hasta los campos próximos al casco urbano rezando y elevando al cielo nuestros cánticos a San Isidro:



¡Oh San Isidro!
por los labriegos
de este tu pueblo
rogad a Dios,

     O a la Virgen de los Valles pidiéndola que interviniese ante Dios a favor de estos pobres labradores que solo suplican un poco de agua para sus sembrados, de esta manera:

Agua Señora,
que los campos se secan,
 la gente llora.

       Bueno ya se sabe, que cuando se juega por necesidad se pierde por devoción. Claro que, quizás fuese un castigo divino.
         Decía mi abuelo, que por entonces había un cura que cuando le solicitaban una rogativa, contestaba: Si queréis la   hacemos, pero de llover no está. 



sábado, 11 de marzo de 2017

Mis Raices Casconas - 27 - LAS ESCUELAS  



LAS ESCUELAS

       Mi primer contacto con las letras, podría decir que fue como parvulito en casa de la señora Eulogia, con tres o cuatro años me imagino; allí aprendíamos a conocer las vocales y contar hasta diez, un grupito de niños, y así nuestra madre tenía tiempo para ayudar al padre en las tareas de la cosecha, recuerdo que era en una casa que hoy ya está hundida, junto a la que vivió Franquillo en la calle del Ranal.         
 
       Después con seis añitos, se empezaba en las escuelas, los chicos estábamos junto a la plaza que llamábamos el cuartel viejo en un edificio que ya se tiró para construir viviendas, y las chicas en el edificio del antiguo ayuntamiento (Que se quemó), y que ahora lo ocupa el nuevo, ya remozado en la plaza del pueblo. Por entonces serían los años cincuenta y pico se usaba la pizarra y el pizarrín, y los mayores escribían en cuaderno con lápiz o con el plumín mojando en tinta del tintero del pupitre, ya que la invención del bolígrafo fue posterior. Los libros eran siempre los mismos que se pasaban del mayor a sus hermanos menores.



       

Para aprender las letras: Primera, segunda y tercera cartilla y el Catón. Después ya se estudiaba con la enciclopedia Universal que como su nombre indica valía para todo: Historia Sagrada, Aritmética, Geometría Lengua Española, Historia de España y Ciencias Naturales. El Catecismo era otro librito.

        La religión acaparaba un buen porcentaje del tiempo lectivo anual, porque además de las materias en sí, ocupábamos mucho tiempo entre la preparación para Semana Santa, la catequesis a los de las primeras comuniones. En el mes de mayo todas las tardes se rezaba el rosario y se aprendían canciones o versos para el domingo recitarlos en misa. Los seminaristas del pueblo, venían a la escuela con ideas brillantes, para ejecutar con la participación de los alumnos y un ejemplo ahí está, la cruz del “Andeable”, como recuerdo de un día lectivo que se perdió. En Navidades, montar el Belén y la escenificación del nacimiento y adoración viviente, en la plaza. Cuando parecía que no había nada venía el cura para hablarnos del Domund y los negritos, como si a nosotros nos sobrara.

     A propósito de esto, me viene a la memoria el reparto de la leche que se hacía en el recreo y nos calentaba el estómago; Durante años la encargada de diluir en agua hirviendo la leche en polvo y hacer la comida fue la Sra. Dionisia y recuerdo cuando ésta estuvo convaleciente durante un año más o menos, por alguna operación quirúrgica, mi madre, Antolina, la sustituyó; Por la tarde, en algunos años, nos repartían queso de bola y plátano. Era la ayuda que trajo el Plan Marsall americano.





La escuela nueva

Estrenamos escuela. Sí, por fin dejamos aquellas aulas para estrenar las nuevas. De nombre como es lógico, grupo Escolar Virgen de Carmen. Este ya era un colegio mixto porque era para niños y niñas pero en un ala del mismo las aulas de ellas y en otra las de ellos, por si acaso, no vaya a ser qué y separados por el salón de actos. El edificio quedó muy bonito y mejor, con diferencia, que otros colegios de la zona. Lo construyeron los Zapatranes, a últimos de los cincuenta aproximadamente, Además tenía cancha de baloncesto al lado y como estaban las eras del río también, jugábamos al fútbol a diario, pero de allí no llegó a salir ningún Puskas o Gento. Las clases eran impartidas por tres maestras: Flora, Anunciación y Herminia y tres maestros: Salvador, Félix y Pelayo y en cada aula unas treinta plazas, todas ocupadas con niños o niñas todos del pueblo. Don Félix, un maestro nuevo se propuso que los chicos aprendiéramos a cantar, y las chicas con Doña Flora aprendían a bordar. Don Pelayo era del pueblo y conocía a todos nuestros padres y aunque todos coincidían en que era un poco bruto, también era apreciado por su interés en conseguir para los chicos de su escuela, becas, libros, ayudas de material didáctico, deportivo, o simplemente lapiceros de las cajas de ahorros, etc.