jueves, 9 de junio de 2022

LOS ÁRBOLES

 

LOS ÁRBOLES

 

Ahora desearíamos que volviera a cubrirse el paisaje castellano con extensos bosques de encinas, enebros y robles, mezclados con retama, carrasca, brezos y esquena, como nos consta que lo estaba en la Edad Media. Ojalá fuésemos capaces de devolver la vegetación de aquella estampa que imaginamos, para que con su presencia evidenciasen que los hombres habrían recuperado la razón y que al fin, reconocen las innumerables ventajas que aportan a la tierra, ya conocidas y apreciadas por nuestros antepasados como lo atestiguan documentos de la antigüedad. Se sabe que utilizaban los bosques de modo sostenible manteniendo grandes superficies desde tiempos inmemorables hasta la Edad Contemporánea. Pero también sabemos que llegó a tener un valor elevado y por enriquecerse, en los siglos XIX y XX atacaron sin miramientos los bosques con hachas y sierras, talando incluso hasta los más distinguidos ejemplares.

Eso era común al sur y sudoeste de la provincia de Burgos y en mi pueblo, Torresandino no lo fue menos. Buena parte de nuestros límites lo ocupaba el monte que por la abundancia de monte bajo y carrasca de encina llamaban El Carrascal. Quién pudiera tener ahora semejante riqueza arbórea.

Podemos lapidar la discusión con la conocida expresión:

“Mataron la gallina de los huevos de oro”.

Se puede atribuir al árbol una larga lista de favores y por señalar alguno de ellos, indicaríamos que son fuente energética por su aportación de leña para calentar el hogar y carbón para la industria. Elemento de primer orden en la construcción y amueblado de la casa. Materia prima en la industria papelera además de multitud de útiles y herramientas. Complementa la dieta humana dándonos fruta fresca como manzanas, peras, cerezas y ciruelas o secos como nueces, almendras, avellanas, piñones etc...Tomados tal cual o en zumo, jarabe, repostería y otros usos de cocina. Bellotas, hojas verdes e innumerables bayas son sustento importante en el pastoreo de cerdos, ovejas, caballos, cabras y atraen una variada fauna de aves, mamíferos y otras especies inferiores. Los suelos se vuelven fértiles en su entorno porque las raíces, el follaje de las ramas, los líquenes y los musgos retienen el agua de lluvia, protege del frío y heladas extremas a los campos próximos de cereales y la descomposición de las hojas caídas, es una fuente de humus que produce el compost que fecunda el terreno dando lugar a la actividad micológica del bosque.

No se puede asegurar que la corona no se preocupara de este tema, especialmente los Reyes Católicos y Felipe II manteniéndose la preocupación oficial que estuvo latente sobre todo los siglos XVI a XVIII. Quizás no estuvieron a la altura deseada las autoridades locales y las roturaciones y los abusos en la explotación hizo avanzar el deterioro y desaparecer algunos montes, lo cual beneficiaba a la expansión de la actividad agraria pero perjudicaba al pastoreo, dando lugar a disputas y desavenencias que por lo general terminaban en conflictos y demandas entre gremios, vecinos y pueblos.

Viejos litigios por los derechos a pastos o leñas entre Roa y el concejo de Nava, Entre Sotillo y La Horra, Torresandino y Villafruela, Tórtoles y Castrillo etc... Así lo corroboran los documentos sobre los largos y casi permanentes pleitos mantenidos.

Pero también han llegado hasta nuestros días, noticias de concordia como el acuerdo adoptado por Torresandino y Villovela de Esgueva, prohibiendo y sancionando con multas elevadas, para evitar que se cortase por pie y respetar la rotación para la tala, con el beneplácito de ambos pueblos.

Como decía en el primer párrafo, sería deseable que volviera a cubrirse el paisaje castellano con extensos bosques pero si al menos alcanzásemos en este siglo XXI un 10% podríamos darnos por satisfechos por el deber cumplido porque en la actualidad solo sobreviven los chopos y vegetación de ribera.

¿Quién sabe? al menos se dan pequeños indicios en algunas laderas de nuestro entorno. Esperemos con fe y quizás, tal vez, las nuevas generaciones vengan con el paso cambiado y se recupere para nuestros tataranietos lo que arrancaron nuestros tatarabuelos.

miércoles, 18 de mayo de 2022

Al corazón por el estómago

Al corazón por el estómago. 

A una amiga mía, utilizando términos culinarios digamos que se le había pasado el arroz, pero yo le repetía insistentemente:

 ¡Al hombre se le conquista por el estómago! 

Hasta que siguiendo mis consejos se apuntó a clases de cocina y antes de terminar el curso se casó. Tengo verdadero interés de conocer cómo le va la conquista.

 Dejando de lado los chascarrillos, yo en mi condición masculina tengo cubiertas mis necesidades y no necesito seducir a nadie, pero en mis actividades comerciales siempre lo tengo en cuenta si el asunto es importante y mis mejores resultados los conseguí invitando a mis clientes, generalmente un reducido grupo de empresarios del norte de Europa, a comer en la sociedad gastronómica a la que pertenezco.

 Allí me meto en faena y me transformo. Soy el chef en la cocina y el maître en el comedor, pero para que no estén aburridos pido su colaboración en la tarea y solícitos me atienden, aunque su torpeza denota que su noción sobre este arte no va más allá de hacer unos huevos pasados por agua. Sin embargo les pongo el delantal y dirigidos por mí les resulta divertido. 

Puedo asegurar, que en una ocasión conseguí una estupenda transacción gracias a que entre bromas y chanzas el tipo se pudo hacer fotos con el gorro de cocinero, alzando un enorme cuchillo con una mano y abrazando con la otra un jamón ibérico; la gracia que le hizo el poder presentar aquella evidencia de su divertimento fue tal que me lo gané.

 Pero lo normal siempre, las mejores armas que en la cocina deciden el resultado es buscar la calidad utilizando los productos de temporada que encuentro en el mercado y recurrir a los platos tradicionales porque siempre sorprende al comensal y garantizan que el éxito esté asegurado. Un buen bacalao seco como una alpargata, preparado al pil pil sorprende al más exigente de los comensales. Una cazuela de chipirones en su tinta, impacta tanto como lo haría el mejor de los manjares y a su vez tan exóticos como unos caracoles recogidos en la huerta y guisados como lo hacía la abuela. Las morcillas aderezadas con especias al estilo de Burgos, simplemente fritas deleitan el paladar por ser tan diferentes a otros embutidos. Y aunque de naturaleza sencilla, unas gildas como llaman en Bilbao al pincho de aceituna, guindilla y anchoa del Cantábrico, es algo que sorprende a todo el mundo. Elaboraciones todas habituales de estas tierras, pero insólitas por desconocidas en muchos países. 

Les gusta probar nuevos sabores y texturas, el ambiente es propicio y un buen vino tinto de crianza lo hará si cabe aún más apetecible. El momento de asegurar un buen contrato es este. Para que nazca una relación firme entre camaradas que nos aporte confianza y abra puertas a nuevos negocios en el futuro.

 Atención, ha de aprovecharse el momento, antes de que el brandy se lo impida. Hay hombres, que se dejan conquistar con facilidad por el estómago.

 Con otros no hay modo, puede que sean demasiado sibaritas, exagerados tiquismiquis por genética o quizás ya se operaron de una úlcera. Pero bueno, en ese caso qué más os voy a contar. 

Francisco García

sábado, 16 de abril de 2022

EN CLAVE DE HUMOR

 EN CLAVE DE HUMOR


ANTAÑO Y OGAÑO

Antaño, los padres preocupados por el progreso de su retoño en la escuela, de vez en cuando preguntaban al maestro: 

 Qué me dice del chaval. ¿Vale pa’estudiar? Que si no se aplica, me lo llevo a arar.

 No va mal no, pero le cuesta lo suyo porque se esfuerza poco.

Bueno pues palo, que la letra con sangre entra.

Al día siguiente:

 Papá, mamá, el maestro me ha pegado con la regla. 

 Mira niño, ya me tienes harta. !Plís plás! Toma, un par de sopapos más para que espabiles, que me vas a matar a disgustos. 

 Calla ya niño, deja de llorar o me quito la zapatilla. ¿Te duele? Más me duele a mí.

Cómo ha cambiado la vida en sólo medio siglo transcurrido desde entonces. 

Ogaño, los pequeños y pequeñas de apenas diez años se amotinan en clase, le zurran al profesor, hacen manifestaciones en contra del docente y arman un gran complot en su contra hasta conseguir que le sustituyan. Los papás se reúnen en la AMPA y elevan una queja al director exigiendo que el maestro sea expedientado. Pero a los niños que nadie ose tocarles.

Antaño los adolescentes querían destacar y veían una posibilidad de hacerlo ante el sexo opuesto desplazándose sobre una flamante moto.

 Mamá, yo quiero una moto.

 Yo no soy tu criada si eso es lo que quieres, se lo pides a tu padre.

 Papá, cómprame una moto.

 Ni moto ni mota, hijo. ¿Te has creído que soy el Banco de España? Pues te equivocas y el dinero no crece en los árboles. 

 Jo papá tengo amigos que la tienen, no entiendo por qué tú no me la compras.

 Porque lo digo yo y punto.

 Te prometo que sacaré el curso sin problemas.

 Anda, déjame en paz, lo hablaré con tu madre.

Las madres siempre tienen la última palabra y las de aquella época tenían salida para todo.

 Tú eres el padre y lo que digas se hará, pero es la primera vez que me siento en todo el día, podíamos decirle que colabore más en el hogar y tal vez tendría una recompensa.

 Vale mujer, encárgate tú de ello.

  ¿Que estás cansado? ¡Anda no me tomes el pelo, que te...que te... que te...! Para salir de fiesta nunca lo estás. Ya tengo ganas de que te eches novia y te largues de una vez.

 Pero me vas a ayudar con papá o qué.

  ¿Acaso hablo en chino? Anda tontorrón, que haré lo que pueda.

Ogaño los chavales se alinean con las nuevas tecnologías y muestran más interés por conseguir la Play, la Tablet, el teléfono móvil o el ordenador y se pasan horas siguiendo mensajes por Whatsapp o jugando con la pantalla en vez de hacerlo con amigos. 


LA FAMILIA NUMEROSA

En muchos hogares el elevado número de hijos desbordaba a los cabezas de familia, que para restablecer el orden tomaban decisiones salomónicas que de paso resultasen instructivas:

1.-Imponiendo respeto por un trabajo bien hecho. 

 Si os vais a matar salid fuera, que acabo de fregar el suelo.

2.-Fomentando el hábito a la oración.

 Reza para que esa mancha salga de la alfombra. 

3.-Acatamiento a la jerarquía establecida.

 Cuando seas padre, comerás un huevo. 

4.-Un buen razonamiento, corto y conciso.

 Porque lo digo yo y punto.

5.-Lo que es la ironía.

 Si no te callas vas a llorar por algo.

6.-Paradigma de previsión. 

 Hija lleva siempre la ropa interior limpia por si acaso. 

7.-Lección de odontología.

 Como vuelvas a contestarme te estampo los dientes contra la pared. 

8.-Promoviendo el ahorro.

–Guárdate las lágrimas para cuando yo muera. 

9.-Introducción a la biología.

 Tienes menos sesos que un mosquito.

10.-Supervivencia.

 No cuentes tus penas, los buitres se abalanzan sobre los animales heridos. 


DIVERTIDOS SINÓNIMOS DE DIVERTIDO

Fantástico: Era un joven muy influenciado en los pensamientos religiosos orientales. Sin ser budista admiraba las técnicas Zen y la disciplina Tao. En el trabajo lo hacía todo zentao y se lo tomaba con mucha karma.

Sandunguero: Oiga, dígame usted que trabaja en la morgue ¿Cree que después de la muerte hay una vida mejor?

Depende de la muerte de quién sea.

Guasón: Papá, ¿es verdad que en algunas culturas la mujer no conoce al marido hasta que se casa? 

Eso pasa en todas partes hijo.

Jocoso: Le dice Puri a Paco, su esposo: Hoy para cenar, sobras.

Y este responde: Que sepas Puri, que tú a mí tampoco me haces falta.

Hilarante: Imagínense a una joven en un baño público, sin apoyar el culo, sujetándose con una mano en la pared, la otra en la puerta y el bolso en los dientes.

Ocurrente: No te deseo ningún mal pero ojalá que cuando te pintes las uñas te empiece a picar el culo.

Feliz: El covid sigue activo, lo diferente es que ya tenemos permiso para salir a buscarlo.

Placentero: Si no quieres renunciar a tus sueños, sigue durmiendo.

Distraido: Dice tu hijo que la cisterna pierde.

Dile que lo importante es participar.

Risueño: Antes llegaba el fin de semana y lo daba todo por salir, ahora lo doy por no salir. 

Chistoso: El amor tocó a mi puerta una vez y yo estaba paseando al perro.









sábado, 12 de marzo de 2022

A mi madre

 

A mi madre

 

Antolina, falleció con 99 años, una edad avanzada y aunque teníamos asumido que llegaría algún día irremediablemente, sentimos como si nos hubiera sido arrebatada prematuramente. Su esposo, hermanas, amigas y casi todos los conocidos de su generación se fueron antes y ella, aunque con buena salud fue perdiendo vitalidad paulatinamente y algún día nos habría de dejar.

 Nació en abril de 1922 en Tórtoles de Esgueva y falleció en julio del 2021 en Aranda de Duero.

Se hace lógico pensar que si se llega al desenlace tras una enfermedad larga y dolorosa la familia se siente aliviada, pero en nuestro caso apenas existió esa fase. Incluso hacíamos planes para celebrar el centenario. Le dio un ictus y no pudimos hacer nada, por mucho que nos costase aceptarlo no había vuelta atrás. Los trámites ineludibles de las primeras horas son muchos, como los relacionados con la funeraria, organizar las exequias, avisar a los más allegados, las esquelas, la iglesia, las flores y el tanatorio. Todo ello nos mantuvo abstraídos como ausentes de la realidad.

Añadiré que hubo momentos en que se avivaron sentimientos que desconocía, que no me esperaba. Algunos negativos que me soliviantaban como al recibir la noticia negándome a aceptarlo. O cuando echaba de menos a las personas cuya ausencia, era a mí entender inexcusable. También me resultaba extraño que la voz trémula me delatase al atender algunas llamadas de teléfono. Gratificante al recibir las condolencias, o al escuchar al sacerdote decir su nombre en la homilía de la misa de cuerpo presente. Afectado por una angustia amorosa al ver por última vez su rostro en las horas del tanatorio. Quizás todo ello es lo más normal, pero sin lugar a dudas lo mejor, lo que hizo mella no sólo en mí sino en todos los presentes fue la intervención de Asier, mi nieto de 9 años biznieto de la difunta, leyendo desde el altar un resumen de la vida de su bisabuela.

 

Decía así:

Hoy despedimos a Antolina, una mujer valiente, trabajadora y tenaz. Aunque nació en Tórtoles y ha vivido muchos años en Basauri, llevaba el nombre de Torresandino con mucho orgullo y todo el cariño del mundo.

Desde niña esquivó todas las piedras que la vida le puso en el camino y siempre que se caía, se volvía a levantar, con la fe de quien ama la vida.

Cuando le preguntaban qué había hecho para llegar a esa edad, contestaba: Trabajar mucho, pasar mucha hambre y sobrevivir a una guerra, una posguerra y en los últimos meses, incluso a una guerra sin armas.

Era una gran conversadora. Encantada siempre de tener a alguien que quisiera compartir sus vivencias y anécdotas, que como os podéis figurar, no fueron pocas y con memoria prodigiosa y gracia singular relataba siempre sus historias, siendo un lujo escucharla.

Impaciente, esperaba la llegada del verano para regresar al que para ella era su pueblo, Torresandino, donde encontró el amor y formaron una familia. Le gustaba recorrer sus calles y, sobre todo, sus caminos, recordar la vida que pasó en él, como por ejemplo el día de la cosecha, que ella disfrutaba especialmente tomando parte activa en los actos.

De gustos sencillos, disfrutaba sobre todo de la compañía de sus hijos, de las carantoñas de sus nietas y de los juegos y mimos de sus biznietos. Orgullosa y feliz de tener a su familia unida.


Han pasado los primeros meses y hablar de ella es posible sin que la emoción nos embargue, así que tengo el ánimo de escribir mi particular versión sobre ella y lo que la vida le deparó para criar y educar a cuatro hijos hasta que estos pudieron volar por sí mismos. Desgraciadamente perdió al más pequeño cuando sólo contaba con 12 años y también el marido murió relativamente joven con 75.

Mi madre madrugaba, encendía el fuego del hogar y se marchaba con dos cántaros por agua a la fuente pública de la plaza, nos despertaba y mientras calentaba el desayuno vigilaba para que nos vistiéramos y aseáramos para ir a la escuela. Una vez que se quedaba sola se ocupaba de una limpieza general en la casa antes de atender la cuadra y los animales domésticos tales como gallinas, la cabra, un cerdo, el mulo, el gato y el perro, llenando bebederos, pesebres y comederos, cambiaba el lecho y retiraba las basuras. Hacer la compra y cocinar era a diario y por supuesto la colada semanal pero esporádicamente realizaba otros trabajos en el campo para complementar la tarea de su esposo en la cosecha propia de cereales, en temporada recolectaba hongos y setas, berros o collalbos. Rebuscaba uva tras la vendimia o espigar en los rastrojos. En invierno se hacía la matanza del cerdo y ella elaboraba los embutidos y hacía lo necesario para la conservación secándolo u oreándolo, metiéndolo en salazón o en grandes orzas de aceite. De cuando en cuando se pasaba el día entero en la tahona cociendo grandes hogazas de pan.

Por si esto fuera poco supervisaba la educación de sus cuatro niños desde las primeras letras, inculcándoles a la vez las más elementales normas de comportamiento con sus semejantes para ser una persona de bien. 

A su manera particular vivió para sus hijos y sólo nos pidió que no la lleváramos a una residencia de ancianos porque ello la mataría, según sus palabras. A los hijos no nos resultó difícil hacer su voluntad y ha estado alternando casa con los tres hasta el fin y así, efectivamente ha sido feliz los últimos diez años, sin faltarle compañía para pasear, jugar con los naipes o al parchís y en largas tertulias, que nos dejaba fascinados por su prodigiosa memoria.

Yo, no quiero dar a entender que ella fuese un caso singular, sino todo lo contrario, su vida fue similar a la de otras muchas madres contemporáneas, en la España rural de la posguerra. Lo que la hacía especial a esta, es que esta, era mi madre. D. E. P.

   Paco




























 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 12 de febrero de 2022

Charlas con mi abuelo

 

 

Charlas con mi abuelo

 

A los diez años, pasé mis primeras vacaciones navideñas en Torresandino. El termómetro marcó varios grados bajo cero en el pueblo, lo que no animaba a salir a la calle. Las chimeneas humeantes destacaban sobre las tejas, blancas por la helada que reflejaban los incipientes rayos del sol mañanero. La estampa era bucólica, pero aun así no apetecía salir a la calle. Mi abuelo Enedino, hacía que las horas junto al fuego del hogar fuesen más amenas, narrando anécdotas interesantes en la jerga cascona de la época, (Cascón es el gentilicio de las gentes de esta villa).

‑Cuéntame abuelo. ¿Cómo os protegéis de la tormenta en medio del campo?

‑Recuerdo una vez antaño que “estemos” a punto; le faltó muy poco para pillarnos “de adeveras. “Endeve” abandonar, nos “apresuremos” a acabar la labor ese día y evitar volver por esos andurriales, porque “pilla” “mu’lejos”. “A lo primero” “andé” dudando si dirme” o no pa’casa”. Barruntaba cambio de tiempo a pior por el viento que soplaba de “bajero” y el cielo “to’arrugau” que al pronto se tornó “mu” oscuro por “allá’bajo”. Si aguantase una hora, sería “aparente p’acabar” de binar la emelga prevista sin acoquinarnos; “asín que” apuré a ajustar los aperos a la yunta. Mi macho Sultán, negro zaino, “mu’templau”, en el “arau” lo acoyuntaba en el ubio con la Lucera, una acémila propiedad de mi “cuñau”, parda y “mu’echá p’alante”. Tanto los dos brutos como yo, “arreemos”. Ninguno se achantó en el tajo y “contra más” sonaba la tormenta más coraje le “echemos”. Fue una suerte, “aquí enesto” “n’amás” cayeron cuatro gotas que “en un inte” amainó y al cabo, dejó de tronar y escampó, acabando todo en apenas una “aguarradilla” “A lo último” “necesitemos” un tentempié “pa’recuperar” fuerzas y “dediquemos” unos minutos a comer un “mordisco” con un corrusco de hogaza y el pedazo de papada de cochino adobada, que la yaya me había metido en el fardel. Estaba “güenismo” y “en un tris” me lo “eché al coleto”, con unos tragos del “morapio” de la bota. A las nobles bestias los premié con una “almuenza” extra de pienso en las cebaderas.

‑Uf, menos mal, realmente fue una suerte, tendríais que tener más cuidado.

‑En el pueblo “habíamos” agricultores “mu’tozudos” que creíamos saber “to“  lo del campo. “A santo de qué” nos iba a sorprender. A veces nos caía un diluvio. “!Qué hacer sinó!”, aunque los días que “presagiemos” tormenta, por si acaso “evitemos” ir a parajes lejanos. Y si contra todo presagio llegaba “de sopetón” pillándonos al raso, guipábamos” un aprisco en el entorno para guarecernos del aguacero, aunque “de cuando en cuando” por “mala folla”, “claro está”, nos ponía como sopas.

‑Cuéntame más abuelo –le insté para que siguiese‑, me divierte cómo lo explicas.

‑En una ocasión la tuve “parda” con el vecino de “ay eneso”. No te amuela, que desde que llegó a este barrio, el “tonto l’aba” le dio por difamarme “sin ton ni son”. “Agarré y me fui” a buscarle. No “lleguemos” a las manos, pero me “amosqué” con él “de adeveras”. ”Siesque” es un “esgarramantas “resabiau” que sólo sabe “despotricar” “n’amás” que chismes e infundios sobre “to’quisqui”. Este hombre aparenta ser un “echao palante” pero “endebe” trabajar, se pasa el día sin dar un palo al agua porque “paice” que hacer labor le “tira pa’tras”. ”Anda deay” –le dije‑, que te la juegas “a mayores”: si sigues hablando, a mí ”ni me mientes” y “ándate con tiento” te lo aviso, que “se me va la olla” y la próxima vez te voy a “sobar la badana” con la tralla. “A la postre”, es una sabandija que “contra más” se le diga da igual, porque “se me hace” que “si estudiaría” para borrego aprobaría, porque “tie” la cabeza “mu dura”

Otro día el abuelo me propuso subir al desván, me pareció que sería entretenido acompañarle, para descubrir lo que durante años se había ido arrinconando allí arriba.

‑Vamos ‑respondí sin dudarlo. Él se mostró complacido, porque no cayó en la cuenta de que los niños preguntan por todo. Tendría ocasión de lamentarlo.

‑ ¿Para qué servía esta cosa tan grande?

‑Esa cosa es un cesto “p’avendimiar”, hecho a mano con mimbres como se hacían antes. El otro más chico es un “cunacho” de madera de castaño. A la tienda de ultramarinos íbamos con el “serón”, es el más pequeño y está hecho de esparto.

‑ ¡Andá!, un tenedor de gigante –dije sorprendido‑, qué curioso.

‑No, a eso aquí lo llamamos garia aunque en otros pueblos su nombre es horca; antaño esta herramienta la “usemos” para cargar las mieses al carro. Mira más “p’alante” y “estate al loro” que “tie questar” también un badil, “un azolón”, un gavilán, y un montón de achiperres que los labradores “empleemos” hasta hace poco.

‑Oye, ¿por qué tienes un cubo ahí en medio?

‑ ¡Ah! El caldero –respondió paciente‑; no lo movemos “de’onde” está, hasta que podamos subir al “tejau” a quitar una gotera que cae cuando chubasquea, si chaparrea fuerte ponemos también un barreño de cerámica, que “tie’questar” por “ay en eso”.

‑ ¿Coleccionabas botellas de vidrio? Tienes algunas enormes.

‑Son garrafones que ya no se usan y “p’aque” no se escacharren los puse en ese basar; las de medio cuartillo, cuartillo y litro, siempre las “usemos” a diario para vino o aceite en la cocina. Los de azumbre, media y una cántara, las “utilicemos” “p’aguardar” las reservas de toda la temporada.

‑ ¡Mira abuelo! He encontrado un estuche lleno de monedas.

‑Me vendría “aparente” porque estoy sin blanca. Pero nuestro gozo en un pozo, son sólo unas cuantas “perras gordas” y algún “realín”, también hay “rubias” y algún “duro” que de chico solía gastar en comprar un pirulí; ya no valen para “p’aná”, te las puedes quedar. Pero abre ese baúl que tienes enfrente “chiguito”, aún están ahí algunas cosas que te gustarán.

‑ ¿Sí? Qué emocionante. Ya veo una peonza, un silbo, una carraca, un tren de chapa, un muñeco de trapo, un caballo de cartón y un tiragomas. El resto no lo conozco.

‑Nosotros la llamábamos “tarusa”, chiflo, matraca y “tirabique”. Las chapas de hierro roñoso son los “tangos” que se lanzan a la “tuta” esa de madera. Pero ven “p’acá”, mira, este es “el alicoto” y “es’otro” es el “inque”, estaban “aquí enesto”.

‑ ¿Puedo coger alguno? Me encantan estos juguetes antiguos.

‑Claro que puedes, “onde va a dar”, porque ahora serán tuyos, pero para que no te manches déjame que los quite un poco el polvo con esta rodea”. Los “guardemos” la abuela y yo con ilusión y apego porque durante mucho tiempo el “alipende” de tu padre, se pasaba horas muertas jugando con “to’esto”.

‑ ¡Qué bien abuelo! con esto, seguro que me lo paso pipa.

“Velay” que “asín” dejes de estar “pegau” a la televisión.

Hace 50 años de lo que cuento. Hace unos días al abrir un arcón lleno de recuerdos vi los juguetes de madera, hojalata, lana y cartón, hechos siempre a mano y pensé en las veces que yo los disfruté, más tarde mi hija y seguían allí, listos para la siguiente generación. Gracias abuelo por tu legado. Pasaré el testigo a mi nieto.

 

VOCABULARIO:

 


“Agarré y me fui”: Entonces me fui.

“A la postre”: Después de todo.

“A lo primero”: Al principio.

“A lo último”: Al final.

“A mayores”: Muy en serio.

“Amosqué”: Me enfadé.

“Andé”: Vulgarismo de anduve.

“A pior”: Deformación de a peor.

“Apresuremos”: Vulgarismo por apresuramos.

“Aguarradilla”: Lluvias de escasa importancia.

“Alipende”: Niño pillo, caradura.

“Allá’bajo”: Contracción de: Allá abajo.

“Amoscarme”: Enfadarme.

”Anda deay”: Quita de ahí.

“Ándate con tiento”: Anda con cuidado.

“Aparente pa’cabar”: Apropiado para acabar.

“Aquí enesto”: Aquí mismo.

“Arau”: Deformación de arado.

“Arreemos”: : Vulgarismo por arreamos.

“Asín”: Deformación de así.

“Asín que”: Deformación de así que.

“Bajero”: Localismo. Viento del sur oeste.

“Claro está”: Localismo. Que es evidente.

“Contra más”: Deformación de cuanto más.

“Cuñau”: Deformación de cuñado.

“Chiguito”: Localismo de chaval.

“De adeveras”: De verdad, en serio.

“De cuando en cuando”: De vez en cuando.

“De sopetón”: De repente.

“Dediquemos”: Vulgarismo por dedicamos.

“Despotricar”: Mal hablar de una persona.

“Dirme”: Contracción por de irme.

“Duro”: Moneda de 5 pesetas.

“Echemos”: Vulgarismo de echamos.

“El alicoto”: Juego muy antiguo.

 “En un inte”: Localismo por un instante breve.

“En un tris”: Localismo por un momento.

“Endebe”: Vulgarismo por en vez de.

“Esgarramantas”:Localismo de vago y perezoso.

“Es’otro”: Deformación de eso otro.

“Estemos”: Vulgarismo por estamos.

“Evitemos”: Vulgarismo por evitamos.

“Guardemos”: Vulgarismo por guardamos.

 “Güenismo”: Vulgarismo de buenísimo.

“Guipábamos”: Localismo. Localizábamos.

“Inque”: Palo afilado para jugar al inque.

“Lleguemos”: Vulgarismo por llegamos.

“Mala folla”: Vulgarismo de mala suerte.

“Mu’dura”: Contracción de muy dura.

“Mu’lejos”: Contracción de muy lejos.

“Mu’ templau”: Contracción de muy templado.

“Mu’echá p’alante”: Contracción de muy animoso.

“N’amás”: Contracción de nada más.

“Necesitemos”: Vulgarismo por necesitamos.

”Ni me mientes”: Ni me nombres.

“Onde va a dar”: Localismo, dónde va a parar.

“P’acá”: Contracción de para acá.

“Pa’casa”: Contracción de para casa.

“Paice”: Vulgarismo de parecer.

“P’aná”: Contracción de para nada.

“P’arecuperar”: Contracción de para recuperar.

“Parda”: Localismo por discusión recia, fuerte.

“Pegau”: Vulgarismo de pegado.

“Perras gordas”: Moneda de 10 cts de peseta.

“Pilla”: Que queda distante.

“Presagiemos”: Vulgarismo de presagiar.

“Qué hacer sinó”: Localismo de Naturalmente.

“Realín”: Moneda de 25 cts de peseta.

“Resabiau”: Receloso.

“Rodea”:Paño de cocina.

“Rubias”: Moneda de peseta.

“Se me hace”: Vulgarismo por me parece.

“Se me va la olla”: Localismo se me va la cabeza.

”Siesque”: Deformación de si es que.

“Si estudiaría”: Vulgarismo de si estudiase.

“Sobar la badana”: Localismo de dar una paliza.

“Tangos”: Pieza del juego de tuta o tarusa.

“Tarusa”/”tuta”: Pieza del juego de tuta o tarusa.

“Tie”: Contracción de tiene.

“Tira p’atrás”: Contracción de tira para atrás.

“Tirabique”: Tiragomas.

“To’arrugau”: Contracción de todo arrugado.

“To’esto”: Contracción de todo esto.

“To’quisqui”: Localismo de toda la gente, todos.

“Usemos, utilicemos empleemos”: Vulgarismos. 

“Velay”: Localismo de tal vez, quizás así.

 

 

domingo, 9 de enero de 2022

178 EXPRESIONES CASCONAS

 


Este trabajo, trata la jerga que se conserva entre los habitantes del Valle Esgueva y por afinidad me he centrado en Torresandino (Mi pueblo) recogiendo expresiones y dichos de tipo castizo, vulgarismos, contracción etc... Y otras palabras que resisten  las influencias que ejercen otros idiomas y modas sobre el castellano, manteniéndose aún en el siglo XXI en el léxico cascón.

A BULTO: Tamaño aproximado, sin medir, sin miramiento.

A CULO PAJARERO: Con el culo al aire.

A DORMIR LA MONA: Adormir la borrachera.

A ESCOTE: Pagar a partes iguales, pagar a pechas, apechugar.

A LA POSTRE: Al final.

A LA VIRULÉ: Por los ojos desviados el uno con respecto al otro.

A LO PRIMERO: Al principio.

A LO ÚLTIMO: Al final, después de haber pasado todo.

A MAYORES: Por mayor persuasión.

A SABIENDAS: Lo hizo sabiendo con certeza lo que hacía.

A SANTO DE QUÉ: Oponiéndose pregunta por qué razón o con qué fin.

A TOCATEJA: Pagar al contado.

AHUECA EL ALA: Vete fuera, lárgate de aquí.

AIVA DEAY: Contracción de aiva de ahí, quita de en medio.

AL QUINTO PINO: Se quiere decir que es muy lejos.

AL RAPE: Dicen del corte de pelo al cero.

AL RASO: Dormir al raso es hacerlo en el campo a cielo descubierto.

AL TUN TÚN: Hacerlo sin prever el resultado, como a tontas y a locas.

ALLÁ BAJO: Deformación de allí abajo.

ALLÁ PENAS: Yo no quiero saber nada, me desentiendo.

ALMA DE CÁNTARO: Se dice del inocente e ingenuo.

A MAYORES: Te la juegas a la que más vale como en el mus.

ANDA DEAY: Contracción de anda de ahí, muévete.

ANDA QUE...: Mira tú por donde, ha resultado que...

ÁNDATE CON TIENTO: Anda con precaución, ten cuidado.

¿ANDE ANDARÁN?: ¿Dónde andarán?

ANDE QUIERA: Deformación de donde quiera.

ANDE VA A DAR: Mira tú donde va a dar, no tiene comparación.

ANDE VÁS?: Deformación de dónde vas.

A PIOR: Que empeora, va a peor.

A PIS PÓS: Se le dice a los bebés por ¡Se acabó, no hay más!

A QUÉ TON: Por qué razón, a causa de qué, con qué motivo.

AQUÍ ENESTO: Deformación de aquí en esto. Indica aquí cerca.

AQUÍ MESMO: Vulgarismo de aquí mismo.

ASIES’QUE: Contracción de así es que.

ASIN’QUE: Contracción de así que.

AY EN ESO: Que está ahí mismo, muy cerca.

BÁJATE DE LA PARRA: Que estás en la higuera o en Babia.

CAGÜEN DIEZ: Es un taco light, algo más fuerte que mecachis diez.

CAGÜEN DIORO BACO: Con este taco ya se denota enfado.

CAGÜEN EL COPÓN DE LA BARAJA: ¡Vaya taco por el as de copas!

CAGÜEN SAN PIRIQUITÍN DEL BAILE: Taco con gracia.

CANTARLE LAS 40: Decirle todo lo que no hubiese deseado oír.

CARAS O LISES: Cara o cruz.

CARGARLE EL MUERTO: Echarle la culpa.

CLARO ESTÁ: Que está claro, no hay duda.

COMER UN MORDISCO: Tomar un tentempié, un aperitivo.

CONTRA MÁS...: Cuanto más...

CORRE QUE SE LAS PELA: Por el que sale de estampida.

CUÁNDO SUS VAIS?: Vulgarismo de cuándo os vais?

DAR DESÍ: La ropa con el uso da de sí, se agranda.

DAR OTORIO: Dar de qué hablar.

DAR TUMBOS: Caer dando vueltas

DAR UNA CABEZADA: Después de comer echar un corto sueño.

DAR UNA SOMANTA: Dar a alguien una paliza.

DARLE UN AIRE: Parálisis facial.

DARLE UN PASMO: Ha cogido frío y ha enfermado.

DE ADEVERAS: De verdad, en serio.

DE ANDE VENÉIS?: Vulgarismo de dónde venís?

DE AQUÍ TE ESPERO: Denota la relevancia de un hecho.

DE BALDE: Gratis.

DE BUEN PARECER: Guapo/a, agraciado/a.

DE COJONES CENAMOS Y ERAN PATATAS: Una ironía cascona.

DE CUANDO EN CUANDO: Ocasionalmente.

DE PROPIO INTENTO: Hacerlo expresamente dejando otras cosas.

DE PUÑO CERRAO: Tacaño, avariento.

DE REMATE: Como colofón, de final.

DE SOPETÓN: De repente.

DE’ONDE: De dónde.

DEL TERRENO: De la tierra, de aquí, km 0.

DIME TUS SEÑAS: Dime tu dirección postal.

DON SIN DIN: Corral sin puerta.

ECHAO P’ALANTE: Fanfarrón, pendenciero, impulsivo.

ECHAR AL COLETO: Echar una bebida o comida al estómago.

ECHAR EL TRANCO: Cerrar con llave y cerrojo por la noche.

EL BURRO ESTÁ ENTERO: El burro no está castrado.

EL CABO DE AÑO: Aniversario de la defunción.

EL CIELO ESTÁ ARRUGADO: Está muy nublado.

EL MAJUELO T’IE 100 PALOS: La viña tiene 100 cepas.

EN BALDE: En vano, inútilmente.

EN UN INTE: En un momento, al instante.

ES COMO UN ARAU: Es muy tozudo.

E’SOTRO: Contracción de eso otro.

ESTÁ A LA QUE SALTA: No deja pasar una.

ESTÁ BIEN PINAU: Persona bien constituida.

ESTÁ COMO UN CENCERRO: Está loco.

ESTÁ EN EL 5º PINO: Denota que está muy lejos.

ESTAMOS APAÑAUS: Estamos fastidiados.

ESTAR AL LORO: Estar atento, dispuesto, preparado.

ESTAR EN ASCUAS: Permanecer expectante, intrigado.

ESTAR EN EL CANDELERO: Ser noticia, famoso, popular o tener éxito.

ESTAR HASTA EN LA SOPA: Estar siempre donde menos se le espera.

ESTAR SIN BLANCA: Es estar sin dinero, sin un puto euro.

FULANO DE TAL: Frase comodín cuando no se necesita el nombre.

HACE UN FRÍO DEL COPÓN: Eso es que hace mucho frío.

¡HASTA LUEGO LUCAS! : Despide enfadado a quien no desea volver a ver.

IRSE DE BUREO: Salir de juerga, de fiesta o diversión.

JODER LA PROCESIÓN: Fastidiarlo todo.

LAS COGE A BOLEO: No deja pasar ni una es muy perspicaz.

MALA FOLLA: Equivale a mala suerte.

MECAGÜEN LA PENA NEGRA: Este taco parece exagerado.

MU’ DURA: Deformación de muy dura.

MU’ LEJOS: Deformación de muy lejos.

MU’ OSCURO: Deformación de muy oscuro.

MU’ TEMPLAU EN EL ARADO: Muy seguro trabajando en el arado.

MU’ TOZUDO: Muy tozudo, testarudo.

MUERTO EL BURRO LA CEBADA AL RABO: No requiere aclaración.

NA’ MÁS: Nada más.

NECESITA DIOS Y AYUDA: Necesita que todo esté de su parte.

NI ARRE NI SO: Ni va ni viene, sin opinión propia.

NI ME MIENTES: Olvídate de mí, ni menciones mi nombre.

NO DA UN PALO AL AGUA: No hace nada en relación al trabajo.

NO ESTÁS CATÓLICO: No te encuentras en buen estado.

NOS PARTIMOS EL CULO: Nos reímos mucho.

¡NO TE AMUELA...!: ¡no te fastidia...!

¡ONDE VA A DAR! : ¡Dónde va a dar! No se puede comparar.

¡OSTRAS PEDRÍN!: Exclamación de sorpresa.

P’ABAJO DIENDO: Contracción de yendo hacia abajo.

PA’CÁ: Contracción de para acá.

P’ACABAR: Contracción de para acabar.

PA’DELANTE: Contracción de hacia adelante.

PA’NÁ: Contracción de para nada.

PA’QUE: Contracción de para qué.

PA’VENDIMIAR: Contracción de para vendimiar.

PAGAR LA BOTIFUERA: Merienda que paga quien ennovia en el pueblo.

PAICE QUE BARRUNTO CAMBIO: Parece que predice mal tiempo.

PA’GUARDAR: Contracción de para guardar.

PA’RRECUPERAR: Contracción de para recuperar.

P’ARRIBA DIENDO: Yendo hacia arriba.

PASAR LAS DE CAÍN: Pasarlo muy mal anímicamente.

PASARLAS CANUTAS: Pasarlo muy mal para subsistir.

PASARLAS MÁS PUTAS QUE EN VENDIMIAS: Idem.

PA’TÍ LA PERRA GORDA: Rematar una porfía, dejándolo sin acuerdo.

PERRO VIEJO: Persona muy versada por experiencia.

PIOR QUE LA CARNE DE PESCUEZO: Que es muy malo.

POR MÁS SEÑAS: Para más detalles.

QUÉ HACER SINÓ: Está decidido, lo haremos.

¡QUÉ LO MISMO DÁ!: ¡ Que da lo mismo!

¿QUÉ TAL HA PINTAU?: ¿Qué tal la cosecha?

¡QUÉ TIE QUE HACER!: ¡Qué tiene que ver!

QUEDAR PASMAU: Quedar sorprendido.

SE CONOCE QUE...: Al parecer, parece que...

SE LE VA LA OLLA: Se le va la memoria, pierde la lucidez.

SIES’QUE: Contracción de si es que.

SIN SAL: Persona sin vigor ni energía.

SIN TON NI SON: Decidido a tontas y a locas. Sin fundamento.

SOBAR LA BADANA: Dar una paliza a alguien como escarmiento.

TAL CUAL: Así está bien, déjalo como está. Tal cual.

TAL y TAL: Para abreviar, acaba añadiendo y tal y tal.

TENER MUCHO CUAJO: Aguanta lo que sea, no hacer ascos a nada.

TENTE TIESO: Mantente firme, sé firme, aguanta, resiste.

TIE’COJONES LA CARGA LEÑA: Tiene guasa la cosa.

TIE’MALAS CORREAS: Que es un vago.

TIE’QUESTAR: Contracción de tiene que estar.

TIRA P’ACÁ: Ven acá, vuelve.

TIRA P’ALANTE: Vete hacia allá, sigue hacia adelante.

TIRA P’ATRÁS: Vuelve hacia atrás.

TO ARRUGAU: El cielo muy cargado de nubes.

TO’EL DÍA SIN DAR GOLPE: Todo el día sin trabajar.

TO’QUISQUI: Todos sin excepción.

TOMAR UN CHISME: Beber algo.

TONTO EL HABA: Falto o escaso de entendimiento o razón.

UN KILO: Coloquialmente, un millón de pesetas.

UN DURO: Moneda de níquel de 5 pesetas.

UN PAVO: Coloquialmente, 5 pesetas.

UN SINOES: Solo un poco, que apenas se note, lo justito para el gusto.

UNA PELA: Coloquialmente, la peseta, unidad de moneda antes del euro.

UNA RUBIA: Se llama así a la peseta por su color de bronce.

UNTAR EL CARRO ‘PA QUE NO CANTE: Los sobornas y todos callados.

UNTAR EL MORRO: Pegar a alguien por meter las narices en asuntos ajenos.

VELAY QUE: Expresión que abre posibilidades; como “A ver si así... ”.

VEN P’ACÁ: Ven para acá.

VENIR DE PERLAS: Ser oportuno.

VIVA LA VIRGEN: Dicho de quien a sabiendas se salta las normas.

VOLVER EN SÍ: Recuperarse de un desmayo.

VOY A TIRAR EL PANTALÓN: Indica que va a defecar.

¿Y TÚ DE QUIÉN ERES?: Identifícate. Los padres o de qué familia eres.

ZURRARLE LA BADANA: Darle una paliza.

domingo, 12 de diciembre de 2021

‑ÁBATE‑ EL DICCIONARIO CASCÓN

 



PALABROS DE TORRESANDINO



Esta edición consta de 1000 palabras, habituales antaño en Torresandino y otros pueblos de la ribera del Esgueva, ogaño son patrimonio lingüístico en peligro de desaparecer. Salvémoslas.

VOCABULARIO ‑1000 Palabras‑

ÁBATE: Conjunción comparativa. Pues ábate que fulano no se queda corto.

ABOCINAR: Cuesta abajo los mulos caen de bruces empujados por el carro.

ABOLLAO: Deformación de abollado. Chapa aplastada o doblada.

ABOTARGADO: Congestionado.

ABRIGAÑO: Lugar protegido de los vientos.

ÁBREGO: Viento del suroeste, templado puede ser portador de lluvia.

ABUJA: Deformación de aguja.

ABUJERO: Deformación de Agujero.

ACANTEAR: Apedrear con cantos.

ACARREAR: Transportar con carro.

ACEDERA: Planta perenne que crece en tapias, de hojas comestibles.

ACÉMILA: Macho o mula de carga.

ACICALARSE: Embellecerse, maquillarse.

ACIGÜEMBRE: Baya verde comestible agridulce.

ACOQUINAR: Acobardar, asustar.

ACOYUNTAR: Ayuntar mi mulo con el de otro para labrar ambos.

ACRIBAR: Vulgarismo de cribar.

ACHANTAR: Acobardar, amedrentar.

ACHIPERRES: Trastos viejos, objetos sin utilidad.

ADÁN: Hombre rudo, tosco, vulgar, ordinario.

ADEFESIO: Que viste extravagante.

ADOBAR: Condimentar la matanza.

ADOBE: Ladrillo macizo de barro y paja sin cocer.

ADREDE: A propósito, intencionado.

AFANAR: Sudar la gota gorda por conseguir algo sin éxito.

AFOTO: Deformación, de foto.

AGIGOLADO: Sofocado por el exceso de calor.

AGONÍAS: Impaciente pretende que los demás sean igual que él.

AGORERO: Pesimista que predice males y desdichas.

AGOSTERO: Obrero agrícola contratado para el verano.

AGRAZ: Racimo de uva todavía verde.

AGUACHINAR: Encharcarse la tierra hasta perderse el cultivo.

AGUADILLA: bromear metiendo la cabeza en el agua.

AGUARDAR: Esperar a alguien o la ocasión.

AGUARRADILLAS: Lluvias ligeras de duración corta.

AGÜECAR: Ahuecar, esponjarse.

AGÜELO/AGÜELA: Por abuelo/abuela.

AGUACHINAU: Dícese del vino adulterado con agua en exceso.

AHÍTO: Atiborrado a comida, harto.

¡AIVÁ!: Expresión de sorpresa como, ¡andá!

AIVAISUS: Apartaos, retiraros, echaros a un lado.

AJUAR: Utensilios y vestuario que aportaba la novia al matrimonio.

AJUSTAR: Pactar las condiciones por dar un servicio.

ALABANCIOSO/A: Jactancioso, petulante, presuntuoso, inmodesto.

ALACENA: Armario a veces empotrado utilizado para la cocina.

ALBARCA: Calzado hecho a mano con restos de neumáticos.

ALBARDA: La parte mayor del aparejo de una caballería.

ALCAGÜETE/A: Cómplice cotilla.

ALCORDARSE: Deformación de acordarse.

ALDABA: Picaporte de llamar en puertas de madera.

ALFÉIZAR: Hueco de la ventana donde se ponen macetas.

ALFORJA: Zurrón de 2 bolsos que cuelga del hombro.

ALGAZARA: Juerga ruidosa en la que participa mucha gente.

ALHAJA: Joyas u objeto valioso. Persona de excelentes cualidades.

ALICOTO: Juego infantil.

ALIPENDE: Niño pillo, caradura.

ALMADREÑA: Calzado de madera de una sola pieza.

ALMENDRUCAR: Tierra plantada de almendros.

ALMENDRUCO: Fruto del almendro.

ALMORZADERAS: carnes para almorzar el día de la matanza.

ALMUENZA: Que se coger con las dos manos.

ALMUERZO: Se dice de la comida de 10 a 11h AM.

AMAINA: Cuando empieza a dejar de llover.

AMOLAR: Fastidiar.

AMOSCARSE: Enfadarse temporalmente.

AMOTO: Deformación, de moto.

AMURRIARSE: Mostrar su enfado cabizbajo.

ANDÁ! : Exclamación de sorpresa como, aivá!

ANDANCIO: Epidemia.

ANDAS: Útil para portar las imágenes en procesión.

ANDE: Adonde, en dónde.

ANDEMOS: Deformación de anduvimos.

ANDORGA: La panza, el estómago, el buche.

ANDRAJO: Harapo, ropa sucia y muy gastada.

ANDURRIAL: Paraje poco frecuentado alejado del camino.

ANEGARSE: Inundarse.

ANSIA: Impaciencia, angustia. Arcadas de vómito.

ANSINA: Equivalente a así, de esta manera.

ANTIPARRAS: Gafas, lentes.

ANTOJO: Deseo apremiante pasajero muy común en el embarazo.

APAÑAO: Manitas, que se le dan bien todo tipo de chapuzas.

APAÑOS: Arreglos provisionales o mediocres.

APARENTE: Apropiado, oportuno.

APECHUGAR: Pagar a medias, a escote.

APERO: Útil para trabajar el labrador.

APISPÁS: Se les dice a los niños, cuando al final se acabó la comida.

APOQUINAR: Pagar la deuda sin escapatoria.

APOSTA: Intencionadamente.

APRETUJÓN: Excesiva manifestación en un abrazo.

APRISCO: Lugar natural en el campo refugio de ovejas para la noche.

APURAR Apremiar atosigar.

ARGALLARSE: Inclinarse.

ARMATOSTE: Objeto grande en exceso.

ARRACLÁN: Por alacrán.

ARRADIO: Deformación, de radio.

ARRE: Adelante. Voz de mando para caballerías.

¡ARREA!: Interjección de asombro. Equivale a ¡atiza!

ARREAR: Sacudir, dar, pegar.

ARREBAÑAR: Untar la salsa con pan.

ARREBUJAR: Hacer un envoltorio con la ropa.

ARRECIRSE: Pasar mucho frío.

ARREDRAR: Acobardar, intimidar.

ARREGOSTARSE: Aficionarse con deleite a algo.

ARREGÜELTO: Revuelto, mezclado, envuelto.

ARREJUNTARSE: Vivir juntos sin casarse.

ARREMANGO: Disposición para desenvolverse en un trabajo.

ARREMPUJA: Barbarismo de empuja.

ARREOS: Útiles para uncir las caballerías.

ARRIERO: Conductor de carros.

ARROBA: Medida antigua de 11,5kg de peso variable según zona.

ARTESA: Donde se hace la masa del pan.

ASENTARSE: Posarse un líquido.

ASINA: De este modo, así.

ASPAVIENTOS: Exagerar sentimientos como afecto, espanto o admiración.

ASPEADO: Animal que anda mal. Por rozaduras o heridas en las patas.

ASURAR: Quemar ligeramente algo puesto al fuego.

ATECLAR: Dedicar muchos halagos a una persona.

ATERIDO: Lleno de frío.

ATINAR: Hacer puntería.

ATIZADOR: Tenaza para avivar el fuego bajo.

ATRANCAR: Cerrar la puerta con tranco.

ATRONAR: Tronar.

ATUFADO: Afectado por el tufo.

ATURULLARSE: Azararse, liarse, enredarse, por los nervios.

ATUSAR: Arreglar, alisar el pelo con la mano.

AULAGAS: Aliagas. Arbusto de muchos pinchos y flor amarilla.

¡AUPA!: Saludo amistoso.

AVENTAR: Lanzar las mieses trilladas al viento para separar paja y grano.

AVIARSE: Vestirse, prepararse para salir de paseo.

AVIO: Las viandas para llevar a la era.

AZOLÓN: Azadón.

AZUELA: Herramienta de mango corto para trabajar la madera.

AZUMBRE: Medida de capacidad aprox. a 2 litros.

AZUZAR: Incitar al perro para que ataque.

BAGAROSO: Prenda de vestir con holgura.

BAJERO: Viento que viene del sur, casi siempre cálido.

BALA: Descarriado, sinvergüenza.

BALAGUERO: Montón alargado de mieses trilladas.

BALANCÍN: Apero agrícola para enganchar dos mulos al trillo.

BALDAO: Estar muy cansado, extenuado.

BALDE: Cubo de cinc para múltiples usos.

BALDÍO: Terreno comunal.

BANASTA: Cesta de mimbre.

BARDAL: Cubierta de ramas, sobre tapias del corral asegurada con piedras.

BAREAR: Hacer caer las nueces con un palo.

BARREÑO: Recipiente grande de barro para la matanza.

BARRUNTAR: Presentir. Se barrunta tormenta.

BASILISCO: Enfadado, ofuscado. Está hecho un basilisco.

BATIBURRILLO: Conjunto desordenado de cosas.

BEBERCIO: Despectivo por el vicio de beber.

BELDADORA: Máquina que separa el grano de la paja.

BERROJO: Cerrojo.

BERZOTAS: Persona ignorante o necia.

BESTIA: Persona ruda e ignorante.

BETÚN: Crema de lustrar los zapatos. Servus.

BIELDO: Herramienta para beldar a mano.

BISOJO: Bizco.

BOCADO: Almuerzo a media mañana en el campo.

BOCAZAS: Fanfarrón, bravucón.

BOCHIQUERA: Ventana rústica para uso exclusivo de una servidumbre.

BOCHORNO: Calor intenso y sofocante.

BODRIO: Mal hecho, de mal gusto o aburrido.

BOFES: Pulmones de los animales.

BOLA: Elaborado con ajo, huevo, y cerdo, se añade al cocido.

BOLINGA: Borracho.

BOLLAO: A la derecha. Para caballerías.

BORRACHUZO/A: Con vicio a beber.

BORREGA: Oveja de menos de un año.

BOTAGUEÑA: Embutido de carnes de cerdo de inferior calidad.

BOTICA: Farmacia o medicina.

BOTIN: Bota. De cuero destinado a contener vino.

BOZAL: Se pone a los animales en la boca para que no muerdan.

BRABÁN: Arado de dos rejas, que giran 180º.

BRAMANTE: Cuerda de cáñamo.

BRAZAO: Brazado.

BREGAO: Valiente, pendenciero.

BROZA: Maleza, desperdicios o sobras que queda por recoger.

BUCHE: Estómago.

BUENISMO: Superlativo de bueno.

BUENÓN: Muy bueno.

BUFAR: Resoplar. Mascullar improperios.

BUJE: Hierro para meter el eje de las ruedas del carro.

BUJERO: Agujero.

BUREO: Diversión, jolgorio.

BURREÑO: Hijo de burra y caballo.

BUZO: Mono de trabajo. Prenda de vestir de una sola pieza para trabajar.

CABEZADA: Útil de cuero que va en la cabeza de las caballerías.

CABRILLAS: Marcas en los muslos de calentarse en el brasero.

CABRIO: Madero que soporta el tejado.

CACHARRO: _Recipiente para la cocina.

CACHAVA: Bastón, cayado.

CACHAZA: Indolencia, tranquilidad excesiva.

CACHAZAS: Persona muy calmosa, tranquila y pachorra.

CACHIPORRA: Estaca de palo para usar como porra.

CADECER: Estar a falta de algo.

CAGADILLO: Guirlache con azúcar y almendras.

CAGAJÓN: Excremento de las caballerías.

CAGALERA: Diarrea.

CAGAPRISAS: Individuo impaciente.

CAGARRUTA: Excremento de la oveja o la cabra.

CALAMOCANO/A: Borracho. Bebido.

CALDERO: Recipiente metálico para transportar agua.

CALOSTROS: La primera leche que da una recién parida.

CAMIZADERA: Apero para la recogida de la trilla.

CAMOCHA: Cabeza de la espiga.

CAMPOSANTO: Cementerio.

CAMUÑAS: Personaje malvado de ficción.

CANASTILLO: Cesto pequeño.

CANCARRO: Vaso grande lleno de vino.

CANDAJO/A: Que gusta mucho de callejear.

CANÍCULA: Tiempo caluroso.

CANIJO: Enclenque, enfermizo y débil.

CANILLA: Grifo de las cubas.

CANSINO: Persona lenta, perezosa, pesada y aburrida.

CÁNTARA: Medida de capacidad para vino 16 litros.

CANTEAR: Apedrear con cantos.

CANTO: Piedra pequeña, guijarro.

CANUTAS: Se dice pasarlo canutas a pasarlo realmente mal.

CAÑADA: Vía de paso para ganado trashumante.

CAÑIZO: Cañas unidas para formar un techo.

CAPAR: Castrar.

CAPARRA: Garrapata.

CARÁMBANOS: Pirulís colgantes de hielo en los tejados.

CARAJÓN: Excremento de las caballerías.

CARBUNCO: Antigua enfermedad propia de animales.

CARBURO: Lamparilla portátil alimentado con carburo y agua.

CARCAMAL: Viejo pretencioso.

CARCAÑO: Talón del calcetín.

CARDENILLO: Óxido de cobre, herrumbre.

CARDILLO Cardo cuya raíz blanca es comestible en ensalada.

CARRACA: Matraca. Instrumento de percusión de madera que produce ruido.

CARTOLAS: Suplemento para ampliar la capacidad de carga del carro.

CASCAGÜES: Cacahuete.

CASCAJO: Canto pequeño rodado del fondo de los ríos.

CASCAR: Darle al palique. Hablar demasiado.

CASCARRIAS: Las tiene quien no se lava en mucho tiempo.

CASORIO: Casamiento, boda de poco lucimiento.

CASQUIVANO: Ligero de cascos.

CATAPÚN: Para referirse a un año ya lejano.

CAVILAR: Pensar en profundidad sobre algo, discurrir, reflexionar.

CEDAZO: Útil para cerner la harina.

CEGATO: Escaso de vista.

CELEMIN: Medida de superficie, fracción ¼ de fanega.

CELOSÍA: En ventana de convento, reja que protege de miradas indiscretas.

CENCERRO: Estar tocado, o mal de la cabeza.

CEPORRO: Equivale a tonto.

CERNER: Cribar la harina con cedazo.

CESTO: Envase de mimbre adecuado para la vendimia.

CIERZO: Viento fuerte y racheado del N.O. Frío y seco.

CINCHA: Cinturón que sujeta los aperos de las caballerías.

CLUECA: Gallina que está en disposición para empollar.

COBERTOR: Colcha o manta de abrigo para la cama. Cubretodo.

COGORZA: Borrachera.

COGOTAZO: Coscorrón, testarazo. Golpe en la cabeza.

COLINGANDO: Deformación de colgando.

COLLALVOS: Un cardo, de raíz comestible.

COLLERA: Apero para colocar en el cuello de las caballerías.

COMISTRAJE: Comida de mala calidad.

COMPINCHE: Colega, amigo, cómplice.

CONDOLENCIA: Sentimiento, duelo.

CONVIDAR: Invitar.

CORBETERA: Tapa de cazuela.

CORBETOR: Cubrecama, como la colcha.

CORNIJAL: Extremos inferiores del saco.

CORRUSCO: Cortes dados en el pan antes de cocer.

COSTRO: Sapo. Anfibio parecido a la rana.

COTARRO: Cota superior de la ladera.

COYUNTAR: Formar una yunta con dos animales de diferente dueños.

CUAJARÓN: Coágulo de sangre o de leche.

CUARTA: Medida de longitud equivalente a un palmo.

CUARTERÓN: Medida de peso equivale a 250 gramos.

CUARTILLA: Medida equivalente a ¼ de cántara.

CUARTILLO: Capacidad de líquidos, como ½ litro.

CUARTOS: Los cuartos es el dinero, la fortuna, la riqueza.

CUCHARRENA: Espumadera.

CUCHIPANDA: Comida entre amigos, en camaradería.

CUCHITRIL: Cuarto pequeño o sucio.

CUESCO: Hueso de algunas frutas.

CUETE: Cohete.

CUNACHO: Canasto o cesto hecho con tiras de madera de castaño.

CUNDIR: Dar de sí, extenderse. Cunde la paella, que cunda el ejemplo.

CUSTROLLO: Sapo.

CHÁCHARA: Estar de parloteo.

CHACHE: Hermano mayor.

CHAMBERGO: Abrigo con borreguito por dentro.

CHAMUSQUEADO: Quemado por fuera.

CHANFAINA: Guiso de sangre y asadurilla.

CHANGADO: Roto, estropeado.

CHARRO: Chicharro.

CHASCAR: Hacer sonar un chasquido con la tralla o látigo.

CHATO: Para pedir un vaso de vino en el bar.

CHICHARRA: Cigarra.

CHICHARRÓN: El resto cuando se derrite la manteca de cerdo.

CHICHE: Coloquialmente carne.

CHICHINABO: Cosa de poco valor

CHICHORRAS: Estar en chichorras es estar desnudo.

CHIFLAR: Silbar.

CHIFLIDO: Silbido.

CHIFLO: Silbato.

CHIGUITO/A: Como familiarmente chico/a.

CHINCHAR: No parar de molestar y fastidiar.

CHÍNFANO: Mosquito de verano.

CHINGAR: Beber bebidas alcohólicas.

CHINGOLETAS: Volteretas hechas con habilidad juvenil.

CHINGUETE: Beber a chinguete es beber a chorrillo de porrón.

CHISQUERO: Mechero, encendedor de bolsillo.

CHISME: Baratija o trasto pequeño.

CHISMOTEAR: Contar noticias que pretenden indisponer.

CHITÓN: Orden para imponer silencio.

CHIVARRA: Garrapatas.

CHIVO: Cría de cabra.

CHOCHO: Aparato genital femenino.

CHORRA: Aparato genital masculino.

CHORRADA: Tontería dicha o hecha.

CHOSPAR: Saltos juguetones propios del ganado joven.

CHOTO: Cría de vaca.

CHURRE: Suciedad grasa resbalosa.

CHUVISQUEAR: Llover, pero muy poco.

CHUZOS: Estalactitas de agua helada en los aleros.

DEDIL: Protección de cuero para dedos en la siega.

DEJE: Acento, entonación cadencia.

DESABORIDO: Sin sabor, sin substancia.

DESAINIDO: Se refiere a una persona sin fuerzas, mal alimentado.

DESALIÑADO/A: Descuidado/a en el vestir.

DESAPUNTARSE: Borrarse.

DESBALAGAR: Deshacer los haces para la trilla en la era.

DESCAGAZADO: Terminada la cría de leche.

DESCAMBIAR: Exigir sustitución de la compra por defectuosa,.

DESCOCADA: Mujer de poco seso.

DESCOGOTAR: Desnucar.

DESCORRER: Abrir o cerrar las cortinas.

DESCOYUNTAR: Dislocar, desencajar un hueso de su sitio.

DESCUAJERINGAR: Algo se ha roto, o desarmado.

DESDAR: Desabrochar. Girar en sentido inverso las vueltas dadas.

DESLEIR: Disolver una sustancia en un líquido.

DESLOMAR: Darle una paliza que le cueste reponerse.

DESPACHAR: Atender a clientes en el despacho. Echar a alguien.

DESPIPORRE: Fiesta con mucho cachondeo.

DESPOTRICAR: Hablar mal de algo o alguien.

DESQUICIAR: Perder la compostura, trastornarse.

DESTAJO: Trabajo que se paga por tarea finalizada.

DESTARTALAU. Algo roto o desarmado.

DESTRIPATERRONES: Despectivo, sinónimo de labrador.

DESTROMPAR: En un accidente te puedes destrompar.

DESVÁN: Buhardilla.

DIENDO: Deformación de yendo.

DIMUDO: Tiempo caluroso que se nubla y está cambiante.

DIÑARLA: Llegar al término de la vida. Morir.

DIR: Deformación de ir.

DISCURRIR: Reflexionar, cavilar, darle vueltas a la cabeza.

DISIPAR: Evaporar, pérdida de nivel por evaporación.

DONNADIE: Personaje sin personalidad e insignificante.

DUERNO: Cajón de madera para comedero de cerdo.

¡EI!: Saludo informal entre colegas.

EMBOZO: Parte de la capa con que se oculta el rostro.

EMELGA: Terreno que marca el labrador para distribuir bien la siembra.

EMPARVAR: Amontonar lo trillado.

EMPELLÓN: Darle un buen empujón.

EMPERRAO: Obstinado.

EMPLASTO: Tratamiento de sanación con ungüentos.

ENANTES: Antes.

ENCAMARSE: Hacer el amor.

ENCINTA: Estar embarazada.

ENDEBE: Deformación de “En vez de”.

ENDIÑAR: Colocarle algo a alguien con engaño.

ENFRESCAR: Vulgarismo de refrescar.

ENFURRUÑAU: Enfadado.

ENJARETAR: Endosar, endilgar transferir un trabajo mío a otro.

ENLLENAR: Vulgarismo de llenar.

ENMADRAO: Niño mimado por la madre.

ENTAVIA: Deformación de todavía.

ENTERAO: Persona que presume de saber mucho.

ENTERO: Dícese del macho caballar sin castrar.

ENTORNAR: Dejar la puerta o ventana a medio cerrar.

ENTREPATO: Torpe, con poca agilidad.

ENTRESACAR: Eliminar parte de las plantas para que el resto engorde.

ENTRIJE: Entresijos (partes del intestino del cerdo).

ENVASAR: Llenar los recipientes con el vino.

EQUILICUAL: Efectivamente, eso es.

ESBALAGAR: Desarmar los haces en la era.

ESBARADERO: Rampa resbaladiza.

ESBARATAR: Destrozar, romper. Por desbaratar.

ESBARÓN: Patinazo.

ESCACHARRAR: Romper, inutilizar, estropear.

ESCAGAZAR: Vencer la enfermedad, salir adelante.

ESCAGURRIZARSE: Está flojo y no controla las heces.

ESCALABRARSE: Por descalabrarse. Herirse en la cabeza.

ESCAMOCHAR: Descabezar las espigas.

ESCAMONDADERO: El lugar donde se ha escamondado.

ESCAMONDAR: Pelar, mondar, quitar hojas, cáscara, corteza o piel.

ESCAMOTEAR: Cuando se oculta una persona o parte de las ganancias.

ESCAMPAR: Dejar de llover.

ESCARCEO: Aventura amorosa superflua.

ESCARDAR: Quitar las malas hiervas con la azuela.

ESCARRAMPARSE: Abrirse de piernas.

ESCASTAR: Deformación de descastar, destruir, eliminar para siempre.

ESCOGORCIARSE: Caerse y romperse algo.

ESCOLINGARSE: Columpiarse.

ESCONDELITE: Deformación de escondite.

ESCORNARSE: Trabajar muy duramente.

ESCORRIARSE: Hacer ejercicio para desentumecer el cuerpo.

ESCUCHIMIZAO: Que está demasiado delgado.

ESCULLAR: El paraguas esculla, resbala el agua, gotea.

ESCUPITAJO: Salivazo.

ESGARRAMANTAS: Vago y perezoso.

ESLAVAR: Deslavar.

ESMOCHAR: Podar un árbol dejándole sin ramas.

ESMORRARSE: Darse un trompazo fuerte.

ESPAMPANAR: Arrojar, romper, explotar, reventar con rabia.

ESPANTÁ: Deformación de espantada.

ESPANTAJO: Espantapájaros.

ESPARRANCADA: Con las piernas muy abiertas

ESPATARRADO: Caída abierto de patas.

ESPEDREGAR: Quitar las piedras a la finca.

ESPELLEJAR: Dejar sin piel.

ESPELUCHADO/DA: Sin pelo o despeinado.

ESPICHARLAS: Barbarismo de morirse.

ESPIGAR: Recoger las espigas que quedan en los rastrojos.

ESPINAZO: Columna vertebral de los animales.

ESPITA: Grifo que se abre o cierra girando una llave.

ESPULGAR: Quitar las pulgas al perro.

ESQUILA: Cencerro pequeño.

ESQUILAR: Cortar la lana a las ovejas.

ESTAZAR: Descuartizar, trocear una res.

ESTRONCHARSE: Reírse con muchas ganas.

ESTROPICIO: De estropear, destrozo impremeditado.

ESTROZAR: Barbarismo de destrozar.

ESVARAR: Barbarismo de resbalar.

FALLEBA: Varillas que cierran arriba y abajo en puertas y ventanas.

FALTRIQUERA: Bolso de las damas bajo las sayas.

FANTOCHE: Persona que viste de forma estrafalaria.

FARDEL: Bolsa de tela para meter las viandas.

FARFULLAR: Tartamudear, hablar de prisa y atropelladamente.

FARRUCO: Insolente, altanero.

FATO: Mal olor.

FIADO: Prestado a deber.

FIAMBRERA: Recipiente para portar comida.

FIELATO: Caseta donde se cobraba el paso de mercancía.

FÍNIFE: Mosquito de los que pican.

FINOLIS: Que se pasa de fino.

FOLGUETA: Ir ligero de ropa es ir en folgueta.

FRESCAL: Terreno con cierta humedad.

FRESQUERA: Lugar fresco donde se guardan alimentos.

FRITANGA: Fritura con aceite recalentado.

FRIURA: Dícese por las gélidas temperaturas de una ventisca fría.

FULLERO: Tramposo.

FUMARRO: Cigarro.

FUNCIÓN: La función, llaman a celebrar la fiesta del pueblo.

GAJO: Cada porción natural de la naranja.

GALBANA: Desfallecimiento por efecto del calor, desánimo o cansancio.

GALERA: Complemento que se pone al carro para cargar más.

GALGA: Freno muy simple de madera de carruaje. Echar la galga.

GALLARITA, GALLARÓN: Bolas que le salen al roble.

GAÑÁN: Peón de labranza.

GAÑOTE: Pescuezo, tráquea y también el cuello de la botella.

GARAPITO: El tapón de la bota de vino.

GARGAJO: Esputo.

GARGAMERO: El tragadero, el gaznate.

GARIA: Horca de hierro para la paja en la cuadra.

GARULLO: Útil para cortar los racimos.

GATERA: Agujero en las puertas para que pueda pasar el gato.

GAVILÁN: Útil de hierro para librar de barro los arados.

GAVILLA: Manojo de cuatro manadas de mies segadas.

GAZAPO: Cría de conejo.

GAZUZA: Hambre.

GIÑAR: Hacer de vientre.

GIÑARSE: Acobardarse.

GLORIA: Calefacción rudimentaria quemando paja bajo el suelo.

GORGOJO: Parásito de las legumbres.

GORGORITOS: Burbujas en los charcos

GORRINO: Otra forma de llamar al cerdo de pocos meses.

GORRÓN: Aprovechado, pedigüeño.

GRAJO: Cuervo.

GRANZAS: Impurezas que se retiran del grano al beldar.

GUA: Juego infantil que se juega con canicas.

GÜEROS: Huevos improductivos, estropeados.

GÜESQUE: Huesque o buesque. A la izda. Para caballerías.

GUIPAR: Ver, percibir o descubrir.

GURRIATO: Gorrión.

HAIGA: Deformación de la 3ª persona singular de subjuntivo, haya.

HARNERO: Cedazo criba de agujero fino.

HATAJO: Rebaño pequeño de ovejas.

HATILLO: Bolsa donde los mendigos portaban sus objetos personales.

HAZ: Atado de mieses.

HEMINA: Medida agraria de superficie.

HEZ: Residuos que deja en los recipientes el vino sin filtrar.

HICIENDO: Haciendo.

HIJUELAS: Documento para reparto de la herencia.

HINQUE: Palo con punta para juego que consiste en clavarlo en tierra blanda.

HOCINO: Hoz.

HOGAZA: Pan grande redondo, habitual antaño.

HOLLEJO: Piel de alguna fruta como la uva.

HORCA: Herramienta agrícola que se usa en la trilla.

HOZAR: El cerdo levanta la tierra buscando comida.

HUEVAZOS: Hombre abandonado, indolente, perezoso.

HUSO: Útil para hilar con la rueca.

IMPLADO: Niño a punto de llorar pero que no rompe en llanto.

INFUNDIO: Mentira, patraña, calumnia, enredo, falsa noticia.

IGUALA: Pago acordado por recibir un servicio anual.

INCLUSERO/A: Niño criado en el ospicio.

INQUINA: Ojeriza, manía, envidia.

INVERTIDO: Gay.

IRSOS: Iros.

IRUTO: Eructo.

INTRÍNGULIS: Tiene intríngulis, dificultad, es complicado

JAMELGO: Caballería desgarbado y escuálido.

JARCIA: Gente alborotadora, indeseables.

JARREAR: Llover abundantemente.

JERGON: Colchón de pobres. Rellenado con pajas.

JERINGARSE: Fastidiarse.

JERSE: Deformación de jersey.

JIRÓN: Desgarro en la ropa.

¡JOBAR!: Expresión de fastidio.

JOFAINA: Así se llamaba a la palangana.

JUMENTO: Así se llama también al burro.

JUSTILLO: Prenda de mujer para el tórax sin mangas.

LABIA: Soltura hablando de lo que sea con quién sea.

LABOR: Trabajar la tierra.

LADINO: Astuto sagaz, marrullero.

LAGAREJO: Restregar uvas negras en la cara.

LAGARETA: Pequeño lagar propiedad particular.

LAMECULOS: Adulador, servil.

LAMERÓN: Algo que está demasiado dulce.

LAMPARÓN: Gran mancha en la ropa.

LECHAZO: Cría de cordero que aún se amamanta.

LECHIGADA: Camada de animales de un parto.

LELO: Persona embobada.

LEZNA: Punzón de zapatero para coser cuero.

LIANTE: Persona que tiene la condición de liarlo todo.

LIGATERNA: Lagartija.

LINDE: Marca la separación entre dos fincas.

LONGUIS: Hacerse el longuis, hacerse el loco.

LORZA: Hacer un pespunte para recoger el largo.

LUMBRE: Fuego encendido para cocinar.

LUSTROSO: Dícese de una persona con sobrepeso.

MACHO: Mulo

MACHÓN: Viga que soporta el techo.

MACHORRA: Oveja estéril.

MADERO: Viga de madera larga y cuadrada.

MAJANO: Montón de piedra retirada de la finca.

MAJO, MAJETE/A: Simpático, agradable.

MAJUELO: Viña pequeña.

MALCRIADO: Niño maleducado y consentido.

MALNACIDO: Indeseable, mala persona.

MAMADO: Dícese de quien está borracho.

MAMARRACHO: Persona indigna de aprecio.

MAMELUCO: Necio, bobo, insensato.

MAMERTO: Idiota, imbécil.

MAMOLA: Mentón, mandíbula.

MAMOTRETO: Libro pesado y aburrido.

MANCARSE: Hacerse daño en los brazos o manos.

MANDIL: Delantal para no mancharse la ropa.

MANDUCAR: Comer.

MANGANTE: El que vive de, mendigar, o robar.

MANGUETAS: Vestir en mangas de camisa.

MANGURRIAN: Bruto, tonto, poco refinado.

MANOJO: Haz de sarmientos de viña.

MAÑAS: Habilidades, astucias.

MAQUILA: Harina que se queda el molinero por moler.

MARCHAISUS: Marchaos.

MARIMACHO: Mujer hombruna.

MARIPOSÓN: Hombre homosexual.

MAROMA Cuerda muy gorda de cáñamo.

MAROMO: Rufián, chulo mancebo.

MARRANO: Hombre sucio, desaliñado. Así también se le llama al cerdo.

MARROTAR: Estropear, echar a perder.

MARRULLERO: Liante, de buenas palabras.

MARTINGALAS: Marrullerías, engaños.

MARZAS: Coplas que se cantan la última noche de febrero.

MASTUERZO: Persona torpe.

MATACÁN: Liebre resabiada.

MATARIFE: El que es diestro matando cerdos.

MATRACA: Carraca de madera, se toca en S. Santa.

MAULA: Persona perezosa y vaga.

MAYAR: Maullar el gato.

MEAJA: Una meaja es una cantidad muy pequeña o una miga.

MEANO: Conducto por donde evacua la vejiga.

MEDIANIL: Pared compartida entre dos vecinos.

MELINDRES: Escrupuloso con la comida.

MELLAO: Herramienta de serrar que le faltan dientes.

MELOPEA: Borrachera rotunda, que no puede estar de pie.

MENDRUGO: Persona ruda, zoquete o tonto.

MENDRUGO: Trozo de pan viejo.

MENGUAR: Mermar, reducir.

MENTAR: Mencionar, nombrar, citar.

MENUDENCIAS: Nimiedades, minucias,bagatelas.

MENUDILLOS: Picado de parte de las entrañas del cerdo o cordero.

MEQUETREFE: Entrometido.

METEPATAS: Persona inoportuna, metomentodo.

METICÓN: Entrometido.

MIAJA: Un poquito, porción pequeña.

MICHO: Voz para llamar o ahuyentar a un gato.

MIELGA: Alfalfa silvestre abundante en las lindes.

MINGA: Aparato genital masculino.

MOCIDO: Enmohecido.

MOCHA: Viejo sauce desmochado.

MODORRA: Somnolencia, adormecimiento.

MOJE: Salsa de los guisos.

MOJÓN: Una o varias piedras que marcan el límite territorial.

MOLLERA: Cabeza.

MONDAR: Pelar. Quitar la cáscara.

MONDARAJAS: Peladuras de patatas.

MONDONGO: Caldo sobrante de cocer las morcillas.

MONICAJO: Mal vestido, o disfrazado de pelele.

MONTERA: Prenda para abrigar la cabeza:

MONTERO: Pico o zapapico.

MOÑA: Muñeca de trapo.

MOÑIGA: Excremento de caballerías.

MOQUERO: Pañuelo para limpiarse la nariz.

MOQUILLO: Enfermedad viral bastante común entre perros y gatos.

MORAGA: Haz de centeno para hacer vencejos.

MORAPIO: Por referirse al vino tinto oscuro corriente.

MORENA: Montón de mies hechos en los rastrojos.

MORRADA: Golpetazo caída de bruces.

MORRAL: Saco de la comida de los pastores.

MORRALLA: Calderilla, conjunto de monedas de poco valor.

MORREAR: Besos apasionados.

MORROCOTUDO: Muy bueno.

MOSQUEAO: Ofendido, resentido.

MOSTRENCO: Testarudo.

MOZA/O: Joven, pasada la adolescencia. Soltero.

MOZOVIEJO: Soltero de avanzada edad.

MUCHISMO: Más que mucho.

MUERMO: Persona pesada, que es un coñazo.

MUGRIENTO: Persona con suciedad acumulada, con mugre.

MUHECIDO: Enmohecido. Oxidado.

NA’MÁS: Ya nada más, en absoluto.

NAVAJO: Embalse natural que recoge agua de lluvia para abrevar ovejas.

NEGAO: Inepto para todo.

NIAL: Lugar o nido, para la puesta de la gallina.

NIQUI: Prenda de punto parecido a una camiseta.

NONES: Negativa, porque no acepto. También impares.

ÑOÑO: Apocado y con poca decisión.

OFICIOS: Actos religiosos del viernes santo.

OJETE: Ano.

OLISQUEAR. Oler, olfatear.

ONDE: Donde,

ÓRDIGAS: Palos golpes u ostias.

OREAR: Secar al aire.

OREJUELA: Dulce casero de harina, huevos, aceite y azúcar.

ORONA: As de oros de la baraja española.

ORZA: Vasija de barro para conservar carnes, chorizos, aceite o vino.

ORZUELO: Grano en el párpado del ojo.

PACENCIA: Deformación de paciencia.

PA’CHASCO: Contracción de para chasco. Faltaría más.

PACHORRA: Indolencia, cachaza, tranquilidad excesiva.

PACHUCHO: Persona alicaída, achacosa.

PADILLA: Tahona donde se cocía el pan.

PAICE: Barbarismo de parecer.

PAJIGUERO: Montón de paja en la era.

PALANCANA: Palangana, jofaina.

PALANTE: Hacia adelante.

P’ALLÍ: Para allí.

PALMATORIA: Soporte para colocar la vela. PALOMINO: Alelado, pasmado.

PALURDO: Persona tosca y grosero.

PAMPLINAS: Escusas, falsos halagos.

PANDERO: Culo, trasero.

PÁNFILO: Persona demasiado buena, sin maldad.

PANOLI: Persona que peca de confiado.

PANZADA: Excederse, hartarse de trabajar, comer o beber.

PAPANATAS: Cree con facilidad y lo fomenta.

P’AQUÍ: Para aquí.

PARALÍS: Deformación de parálisis.

PARECER: Criterio, opinión.

PARIPÉ: Simular, fingir, aparentar.

PARRANDA: Andar de Juerga, jolgorio.

PARTERA: Comadrona.

PARVA: Montón redondo de mieses trilladas.

PASAU: Caducado.

PASMAROTE: Quedar como haciendo el ridículo.

PASMO: Fuerte enfriamiento.

PASTÓN: Mucho dinero.

PATÁN: Aldeano rústico, grosero, tosco, ignorante y necio.

PATATÚS: Desfallecimiento, desmayo, lipotimia.

PATRÁS: Hacia atrás.

PAVESA: Chispa que sale por la chimenea.

PECINA: Barro fino en charcas y arroyos.

PÉCORA: Mujer hipócrita, astuta de mala intención.

PEDO Ventosidad que sale por el ojete.

PEDRISCO: Daños causados en el campo por el granizo.

PEINA: Peine de dos lados, uno normal y otro más fino para quitar liendres.

PELAIRE: Gentilicio de los de Tórtoles de Esgueva.

PELLEJO: Piel de cabra vuelta para transportar vino. Odre.

PELLISCO: Deformación de pellizco.

PENCA: Parte central más blanca en hojas de verduras como la acelga.

PERCAL: Tela barata usada para entretelas.

PERDIGÓN: Pollo de perdiz.

PERIQUETE: En un instante, es decir en un periquete.

PERILLA: Interruptor de la luz colgando en la mesilla de noche.

PERILLÁN: Persona pícara, astuta.

PERIPUESTO: Persona que va luciendo sus mejores vestidos.

PERNETAS: Con las piernas desnudas.

PERNIL: Trozo de tocino del cerdo.

PERNO: Bisagra de puertas y ventanas.

PEROL: Recipiente semiesférico de cocina para hervir.

PERRA: Ha cogido la perra el niño con la llorera o rabieta infantil.

PERRA: Pequeña o grande si es moneda de 5 ó 10 cént. de pts.

PERRAS: Forma coloquial de llamar al dinero.

PERUCO: Variedad de pera pequeña bastante común y apreciada.

PESCANTE: Asiento desde donde el carretero gobierna a los caballos.

PESCOZÓN: Golpe con la mano tras el cuello.

PESIGLAS: De plástico.

PELAGATOS: Pobre desvalido a veces despreciable.

PELANDRÚN: Persona de reacciones lentas.

PELANDRUSCA: Ramera, pendón, lagarta, zorrón.

PELELE: Persona simple e inútil.

PENDEJO: Cobarde, vago y amigo de chanchullos.

PENDÓN: Mujer fácil, moralmente despreciable.

PESTRIGERA: Quien hace ascos a todas las comidas.

PERIQUETE: En un instante.

PESCOZÓN: Golpe dado con la mano en el cuello.

PETACA: Estuche de cuero para portar el tabaco picado.

PETRIL: Muro o tapia de piedra largo pero de escasa altura.

PIARA: Rebaño de ovejas.

PICABUJEROS: Pájaro carpintero.

PICACHÓN: Herramienta para abrir zanjas o picar piedra.

PICADILLO: Carne picada de cerdo adobada con pimentón.

PICAPEDRERO: Quien se dedica a picar piedra para la construcción.

PICARONA: Mujer falta de honra, sin vergüenza.

PICIA: Fechoría, infantil o juvenil, que causa perjuicio.

PICHÓN: Pollo de paloma doméstica.

PIFIAR: Fallar, herrar.

PIGAZA: Urraca.

PILILI: Borracho, alegre.

PILTRAFA: Hombre acabado por culpa del vicio.

PINDONGA: Pendón, pingo.

PINGO: Mujer callejera y de mala fama.

PILÓN: Pila de piedra, bebedero del ganado.

PILTRA: La cama.

PIMPIRIGALLO: Capullo de amapola.

PINGAJO: Prenda de tela como harapos.

PINGANDO: Colgando.

PINGAR: Bascular o inclinar para apurar el vaciado.

PINREL: Ir a pinrel una persona es hacerlo a pie.

PIOR: Peor.

PIORREA: Gingivitis, inflamación de las encías.

PIPARSE: Comer abundantemente.

PIPÓ: Se pipó equivale a se comió.

PIRA: Falta a la escuela.

PIRIPI: Que ha bebido en exceso.

PIRRIARSE: Desear con vehemencia.

PISPAJOS: Ropa andrajosa.

PITAS, PITAS: Voz de llamada a las gallinas.

PITAS: Canicas.

PITORREO: Burla.

PITORRO: Pico para beber del botijo.

PIZARRÍN: Barra para escribir sobre pizarra.

POLLOPERA: Mozo joven bien parecido.

POLLINO: Burro joven.

POLVAREDA: Polvo que levantan los rebaños.

PORDIOSERO: Persona mugrienta que vive de pedir limosna.

PORTILLERA: Puerta en el cercado de una finca rústica.

PORTÓN: Puerta grande de corral, cuadra o cochera.

POS: Deformación de pues.

POSTIGO: Puerta pequeña que va sobre otra mayor o contraventana.

POSTILLA: Costra de una herida al secarse.

POTE: Recipiente en el que se recoge la resina.

POTINGUE: Mezcla de productos para uso terapéutico.

POYO: Banco de piedra junto a la entrada de casa.

PREDIO: Finca rústica dedicada a uso agrícola.

PUCHERO: Vasija de barro, recipiente para hacer el cocido.

PUPILO: Huésped.

PRINGUE: Grasa, churre, unte.

PUDIENTE: Adinerado, rico, acomodado.

PUJAVANTE: Útil para recortar las uñas a las caballerías.

PÚLPITO: Plataforma donde subía el cura para dar el sermón.

PUPILO: Quien se aloja en casa particular.

QUEBRAO: Inútil, Deslomado.

¡QUIÁ!: No !Qué va¡

QUIAY: Hola.

QUICIO: Pieza del gozne de la puerta.

QUINCALLA: Chatarra y objetos usados.

QUINTO: Mozo que entra en filas.

QUIRICOJO: Inválido de una pierna.

QUITAMERIENDAS: Flor violeta o blanca que sale al atardecer.

RABADILLA: El hueso del final de la columna vertebral.

RÁCANO: No seas tacaño es como decir no seas tacaño.

RAIGÓN: Raíz de las muelas.

RAJAR: Se dice que raja mucho quien no para de hablar.

RALO: Escaso. Poco frondoso.

RAMAL: Soga o cuerda para dirigir a la caballería.

RAMPUJO: Raspa del racimo de uvas.

RANCIO: Añejo, pasado.

RANCIO/A: Quien tiene poco ánimo y no se anima a participar.

RAPE: Al rape es cortar cerca de la raíz.

RAPOSO: Zorro.

RASERO: Palo que se pasa por la fanega para igualar.

RASO: El cielo sin nubes, despejado. También dormir al raso.

RASTRAS: Andar a rastras es avanzar reptando.

RASTROJO: La caña del cereal que se queda en tierra.

RASTRO: Herramienta para la era.

RATERA: Ratonera.

REBAÑAR: Untar con pan la fuente o el plato.

REBATO: Toque de campanas anunciando un peligro inminente.

REBUSCA: Recoger los racimos que se quedaron.

RECIEN: Hace poco.

RECLINATORIO: Silla baja de arrodillarse para rezar en la iglesia.

RECUA: Varias caballerías en fila, transportando productos del campo.

RECULAR: Proceder a rectificar dando marcha atrás.

REDAÑOS: tener valor y tener coraje.

¡REDIOS!: Exabrupto que denota enfado, sorpresa.

REDONDEL: Circunferencia círculo.

REFAJO: Falda que va por encima de las enaguas.

REGAÑÓN: Viento del O. Frío y lluvioso.

REJA: Pieza del arado que rasga la tierra.

RELENTE: Viento fresco.

RELOCHO: Dormido o aturdido.

RELLENO: Preparado que la cocinera añade al cocido, bola.

REMANGO: Disposición para realizar con habilidad y rapidez un trabajo.

REMEDAR: Imitar a otra persona con burla.

REMIENDO: Arreglos caseros a alguna prenda.

REMILGOS: Escrúpulos.

REN: Cercado junto a la casa para pasto del ganado. Herren.

RENEGAR: Protestar.

RENUNCIO: Falta que se puede cometer jugando con naipes.

REPANCHINGARSE: Ponerse cómodo a disfrutar de un descanso.

REPANOCHA: Adjetivo que define algo como muy bueno o muy malo.

REPECHO: La parte más pronunciada de una pendiente.

REPELÚS: Escalofrío de asco o repugnancia.

REPICAR: Toque de campana con carácter festivo.

RESABIAO: Persona que actúa con malicia.

RESACA: Se tiene el día siguiente de haber bebido mucho.

RESCOLDO: Brasas que quedan bajo las cenizas,

RESPE: Aguja del vino nuevo.

RESQUEMAR: Sofreír un guiso.

RETAHILA: Sucesión de palabras o cosas que parece sin fin.

RETOSTERO: Lugar donde el sol pega de lleno.

RETRANCA: Va con retranca cuando tiene doble intención.

REVOCAR: Rechazar.

REVÉS: Bofetada, guantazo.

REVIRAR: Torcer, desviar de su dirección habitual.

RIBAZO: Parte baja de una montaña.

RIFIRRAFE: Escaramuza.

RILAR: Temblar de frío, tiritar, estremecerse.

RIMBOMBANTE: Pomposo, ostentoso.

RISIÓN: Ridículo provocado por una situación cómica.

ROBLA: Celebrar con una comida el alcanzar un negocio.

RODEA: Paño de cocina.

RODERA: Rodadura que dejan los carros en los caminos.

ROGATIVA: Invocación a un santo/a suplicando su ayuda.

ROMANA: Balanza para pesar.

RONCHAR: Ruido al masticar algo duro.

ROÑOSO: Oxidado y sucio.

ROTURAR: Arar un monte o tierra agreste.

RUECA: Útil para hilar la lana.

SABANDIJA: Persona escurridiza, despreciable.

SABAÑÓN: Hinchazón en los dedos provocado por un frío intenso.

SACAMANTECAS: Personaje de ficción que atemoriza a los niños.

SALAMANQUESA: Salamandra.

SAQUE: Tiene buen saque quiere decir que tiene buen apetito.

SANDUNGUERO: Saleroso, gracioso, alegre.

SALIDO/A: Quien ansía tener sexo.

SALTACAPAS: Saltamontes.

SARMIENTO: Ramas secas de la vid para asar con la parrilla.

SARTA: Hilera de chorizos.

SAYA: prenda de vestir femenina. En desuso.

SEMENTERA: Operaciones para la siembra.

SEMOS: Deformación de somos.

SERBUS: Betún.

SERÓN: Capazo.

SESERA: Todo el cráneo, interior de la cabeza.

SESERO: Útil para sujetar los pucheros.

SETA: Aparato genital femenino.

SIETECOLORES: Jilguero.

SIMIENTE: Semilla.

SINSAL: Persona muy sosa y aburrida.

SOCARRÓN: Burlón, guasón, bromista.

SOPAZAS: Pasmado, lelo, tonto.

¡SO!: Voz para parar a caballerías.

SOBAQUERA: Le ha cogido la sobaquera es que le ha pillao el tranquillo.

SOBAQUILLO: Axila.

SOBAQUINA: Darse una sobaquina es darse una paliza a trabajar.

SOFOQUINA: Sofoco momentáneo por un disgusto o el trabajo.

SOLANA: Zona orientada al sur donde pega bien el sol.

SOLANO: Viento que sopla del Este, Generalmente cálido.

SOMANTA: Una paliza dura.

SONSACAR: Indagar, investigar.

SOPAPO: Bofetón.

SOPLAMOCOS: Golpe en la cara.

SOPONCIO: Desmayo.

SOSTÉN: Sujetador o corpiño.

SUSTENTO: Alimento.

TABA: Hueso de carnero que se usa para juego infantil del mismo nombre.

TÁBANO: Insecto parecido a una abeja de picadura molesta.

TABURETE/TAURETE: Silla rústica de madera sin brazos.

TAHONA: Padilla, donde se cocía el pan.

TAJA: Banqueta baja de 3 patas sin respaldo.

TAJADILLAS: Trozos pequeños de cerdo.

TAJÓN: Tronco de roble que servía de base para trocear la carne al carnicero.

TALEGA: Saco grande.

TALEGAZO: Caerse como un fardo.

TANGOS: Chapas de hierro redonda para jugar.

TAÑER: Tocar las campanas.

TAPABOCAOS/ TAPABOQUILLAS: Bufanda.

TAPIAS: Paredes.

TAPIÑAR: Comer.

TARAMBANA: Persona alocada y de escaso juicio.

TARTANA: Coche muy tosco de la primera mitad del siglo XX.

TARTERA: Fiambrera, cazuela portátil.

TARUSA TUTA: Pieza cilíndrica de madera para jugar.

TEMPLAU: Que tiene buen ánimo, de temperamento comedido.

TEMPRANERO: Madrugador.

TEMPRANILLO: Variedad de uva negra para vino.

TENADA: Cobertizo para cobijo de ovejas.

TENDIDA: Disposición de las mieses para la trilla.

TENTAR: Tocar, palpar.

TENTEMOZOS: Palos para sujetar el carro horizontal.

TERNILLA: Cartílago.

TERRAPLÉN: Pendiente en un terreno.

TERRÓN: Bloque de tierra compacto arrancado.

TETE: Ombligo.

TINO: Puntería, acierto.

TIÓ/ TIÁ: Como, señor tal /señora tal.

TIQUISMIQUIS: Escrúpulos vanos o de poquísima importancia.

TIRABIQUE: Tiragomas.

TIRILLAS: Hombre pequeño que presume de grande.

TOQUILLA: Mantón negro de lana usado para el frío por las mujeres.

TORCIDA: Hebra de algodón para lámpara de aceite.

TORMENTO: Persona o cosa causante de malestar y dolor.

TORNO: Accesorio en la entrada de conventos de clausura.

TORRAO: Así está algo muy asado al fuego.

TORTA: Pan redondo de 30 cm que tiene poca miga.

TRAGALDABAS: Tragón, glotón.

TRAJÍN: Exceso de ajetreo, mucho trabajo.

TRALLA: Fusta o látigo.

TRANCAR: Cerrar la puerta por dentro con un palo.

TRANCAZO: Dolor de cabeza con fiebre.

TRASEGAR: Pasar los líquidos den un depósito a otro.

TRASQUILAR: Esquilar, pelar a la oveja.

TRASQUILONES: Te los hacen si te cortan mal el pelo.

TRÉBEDE: Soporte de tres patas para la sartén en el fuego bajo.

TRECHO: Trozo o tramo del camino.

TRIQUITRAQUE: Traqueteo.

TRILLO: Máquina primitiva de moler las espigas.

TROMPICAR: Tropezar o dar un traspiés.

TRONCHO: Raíz de algunas hortalizas como berza y lechuga.

TRONERA: Abertura para acceder al tejado.

TRONZAR: Cuando a un animal se le rompe una pata, se ha tronzado.

TUBIENDO: Teniendo.

TUFO: Gas carbónico al fermentar el vino o por la combustión del brasero.

TULLIDO: Despectivo inválido.

TUMBOS: Volteretas, bandazos.

TUNDA: Paliza, azotaina, somanta.

TUSO: Voz para ahuyentar a un perro.

UBIENDO: Habiendo.

UBIO/YUGO: Apero para uncir dos animales de carga.

UNCIR: Poner al yugo dos animales de carga.

UNTE: Salsa para untar.

USMIA: Tacaña, rácana.

USTÉ: Deformación de usted.

VAINA: Tonto, simplón patoso.

VALDAO: Cansado por el duro trabajo.

VASAR: Estantería o balda de la alacena o armario de cocina. .

VEDIJA: Mechón de lana de oveja.

VELAS: Mocos colgando en los niños.

VELETA: Persona cambiante de idea.

VELLÓN: Lana tras esquilar una oveja.

VENCEJO: Hecho de pajas de centeno para atar con ello los haces.

VERDULERA: Mujer desvergonzada y grosera.

VERSOS: Veros.

VERTEDERA: Arado giratorio que se usa para voltear la tierra.

VÍVORA: Persona de mala idea y traicionero.

VIANDAS: Alimento, comida.

VIÁTICO: Sacramento de eucaristía que se da a los moribundos.

VILO: Levantar en vilo es hacerlo a pulso.

VISUS: Iros.

VOCINGLERO: Quien al hablar lo hace en tono muy exagerado.

VOLEO: Es la forma de sembrar las semillas de cereales, a puñados.

VOLTINETAS: Volteretas.

YESCA: Materia que arde con facilidad empleada para hacer lumbre.

YESQUERO: Mechero de pedernal que salta la chispa.

YUGO: Apero de madera para emparejar dos animales de tiro.

YUNTA: Pareja de animales que están unidos por el yugo.

ZAFIO: Tosco, rudo, grosero.

ZAGA: Parte trasera del carro.

ZAGUAN: Entrada a la casa.

ZAMARRA: Prenda de abrigo rústica, pelliza, tabardo.

ZAMBO: Dícese de la persona con malformación en las rodillas.

ZAMBOMBA: Vejiga de cerdo inflada para juego de niños.

ZANCA: Palanca manual para hacer andar las beldadoras.

ZANCADA: Paso más largo que el habitual de paseo.

ZANCARRÓN: Parte posterior del calcetín.

ZANCOS: Calzas para andar a más altura.

ZÁNGANO: Persona considerada parásito, holgazán.

ZANQUILARGO: Se dice de quien tiene las piernas muy largas.

ZARAGATA: Jaleo, riña.

ZARANDAJAS: Bagatelas, cosas sin valor, sin importancia.

ZARCEAR: Indagar, rebuscar.

ZARCERA: Agujero de ventilación de las bodegas.

ZARRAPASTROSO: Harapiento, descuidada en su aspecto e indeseable.

ZARRIAS: Cosas de escaso valor o sin utilidad.

ZARZAL: Matorral espinoso.

ZASCANDIL: Persona falsa que busca sacar beneficio mediante el engaño.

ZOQUETA: Protector de madera, para segar a mano.

ZOQUETE: Persona inculta, tonta. Trozo de pan duro.

ZOPENCO: Tonto, torpe o falto de luces.

ZORRERA: Lugar desagradable, inhabitable o muy cargado de humo.

ZOTE: Persona ignorante o incapaz de aprender.

ZUELA: Azadilla para quitar hiervas.

ZURRAPAS: Manchas en el calzoncillo o braga a la altura del ojete.

ZURRIAGAZO: Golpe contundente sin contemplaciones.